|
La imagen de la Virgen de los Desamparados tiene su
Basilica en la Plaza de la Virgen en el mismo
centro histórico de Valencia y al lado de la
Catedral. Hay otra imagen de la Virgen de los Desamparados,
llamada la
Peregrina que viaja por distintos barrios, asociaciones o entidades de Valencia y preside los actos
allá donde es solicitada. Esta imagen sería realizada por el escultor valenciano
Octavio Vicent en 1966 y mide 1 metro 33 cm.
La imagen es conocida popularmente como la "geperudeta" por adoptar una ligera inclinación hacia delante, lo que hace parecer que
tenga una pequeña joroba en la espalda. Es termino cariñoso usado por los valencianos y su traducción al castellano seria "jorobadita".
El origen de lo que pasado el
tiempo sería la base principal del culto y devoción a la imagen de la actual patrona de Valencia,
fue el sermón que el padre mercedario fray
Joan Gilabert Jofré pronunció en la Catedral de Valencia el domingo 24
de febrero de 1409 (siglo XV). Mientras se dirigía hacia la Catedral, el padre Jofré vió como unos muchachos
apaleaban a un demente burlándose de él. En su sermón el padre llamó a su feligreses a tener
caridad y a tomar medidas en favor de los pobres enfermos abandonados y con frecuencia objeto de
malos tratos y abusos. Pronto un grupo de diez ciudadanos burgueses encabezados por Lorenzo Salom recogió el reto del padre Jofré y con ayuda
del Consell de la Ciutat, el 15 de marzo de ese mismo año se formó una comisión mixta de notables y jurats que
se pusieron manos a la obra. Los fundadores construyeron un hospital con dinero de su bolsillo. El nuevo hospital
sería llamado "Hospital de Ignoscents, Folls e Orats" y fue puesto bajo la advocación de "Nostra Dona Sancta dels Folls, Innocents e
Orats".
El 26 de febrero de 1410, el Papa Benedicto XIII expidió bula fundacional para
la creación del Hospital. El 15 de marzo de 1410 el rey de Aragón Martin I el Humano concede
el privilegio de construcción del hospital (Hospital dels Ignoscents, Folls e Orats). El nombre de los
fundadores consta en el documento real.
Poco después, para superar la falta de medios económicos, se pensó en crear una
cofradia sin limite para la clase social o condición de los hombres y mujeres. Mediante el pago
de sus cuotas, donaciones y limosnas podrían ayudar a sobrellevar los gastos y a realizar obras de
misericordia con los enfermos del hospital y los fallecidos.
El 11 de marzo de 1413 se aprueba la creación de una cofradia y
el 1 de agosto de 1414 el rey de Aragón Fernando de Antequera aprueba las constituciones de la Cofradía con
el nombre de "Real Cofradia de Nostra Dona Sancta Maria dels Ignoscens martirs". Dicho acto tiene lugar en Morella en presencia del papa
Benedicto XIII y a instancias de
San Vicente Ferrer.
La Cofradia tenía entre sus objetivos la
asunción del costo del mantenimiento del hospital, ayudar y servir a los dementes, enterrar los cadaveres de los ajusticiados y los desconocidos,
acompañar a los reos de muerte hasta el cadalso,
amparaba a todos los desamparados, niños expósitos, presos, dotaba a
doncellas pobres y protegia incluso a las "fembres pecatrius del bordell" (prostitutas) entonces situado en el barrio
del Carmen.
Entre los nombres de médicos que trabajaron en el Hospital destacamos a Jaume Roig entre 1463 y 1478 y a
Lluís Alcanyís, que acabaría sus días en manos de la Inquisición.
Se desconoce con exactitud la fecha en que fue
realizada la imagen y quién fue su autor; sin embargo, diversos autores señalan como problable
datación el año 1414. En cualquier caso, en 1426 consta ya en los inventarios "la
imatge que va sobre los cosos". En sucesivas menciones se hace referencia a otros detalles de
la imagen que permiten hacerse una idea de cómo era, cómo se guardaba, que adornos portaba
según los festejos y a que reformas fue sometida. En 1451 el inventario recoge con exactitud la
imagen: "Imatge de la Verge María e ab los Jhs al bras ab la creu al coll e Ignocents al peus
e dos angels".
Desde los primeros momentos, ambas instituciones (Cofradia y Hospital)
quedaron acogidas a la protección y patronazgo de la Virgen, concretándose ya el titulo mariano
de "Nostra Dona Sancta María dels Ignocents", al que se añadía a veces también el de "Folls"
(locos). Más adelante se iría extendiendo y popularizando el de "Desamparats", hasta que en 1493,
por Real Privilegio de Fernando el Católico, se decidió que de entonces en adelante fuese su
imagen intitulada de Nuestra Señora de los Desamparados.
En los primeros años, la Cofradía dispuso
de una imagen pintada sobre tabla, quizás una pintura valenciana del gótico internacional o bien
una tablilla italianizante de tradición bizantina. En cualquier caso, la imagen fue relegada y
desde mediados de siglo se destinó a ser colocada sobre los cadáveres de los ajusticiados de cuyo
entierro se ocupaba la Cofradía.
En los inventarios del primer cuarto de siglo se da cuenta de otra imagen de la Virgen con el
niño de piedra, muy similar a las aún existentes de la "Primitiva" en el Museo Catedralicio de
Segorbe o la Virgen del Castillo de Cullera. Sin embargo, éstas no cumplian los requisitos
esperados por la cofradía y solicitó poseer otra que la pudiese considerar como propia, junto
con la renovación de constituciones y privilegio. Todo les fue concedido y ratificado por Alfonso
el Magnanimo el 5 de Octubre de 1416.
A pesar de lo transformada que se encuentra
por las sucesivas intervenciones que sufrió durante los siglos XV y XVI la imagen es básicamente
la original. No esta tallada en madera, sino que está modelada en cartón piedra con dorados y
encarnaduras retocados en diferentes ocasiones. Originariamente fue realizada en relieve,
trabajandose sólo la parte delantera con los pliegues de las vestiduras, que son iguales a los
de otras imagenes de la época que también portaban Niño.
Texto anterior: Atlas Visual de la Comunidad Valencia. Las Provincias.
La imagen de la Virgen de los Desamparados se guardaba en la
Capilla del Capitulet donde se le daba veneración. A consecuencia de la
epidemia de peste de 1647, el aumento de fieles a la capilla aumentó considerablemente por lo que
la Cofradía trasladó la imagen a una de las capillas situadas en el exterior del ábside de
la
Catedral de Valencia, en la conocida actualmente como Capilla dels Tapiners y frente a la plaza de la Seo (actual plaza de la Virgen). Para
entonces la
Basílica de la Virgen no se había empezado a construir, esta sería finalizada veinte años después, en 1667.
Según una tradición piadosa, la imagen de la Virgen de los Desamparados la hicieron los ángeles. Esta nos cuenta
como la Cofradía del Hospital solicitó al padre Jofré les proporcionase una imagen representativa de la Cofradía y del Hospital. En esas circunstancias
tres peregrinos se presentaron a fray Gilabert Jofré y se ofrecieron a esculpir la imagen en tres días. Estos sólo le pidieron que les dejaran un
lugar para trabajar y que nadie les molestaran mientras durara el trabajo. Los peregrinos se instalaron en una pequeña capilla (la actual
Capilla del Capitulet) y cumplido el plazo, al cuarto día, se presentó el fraile en la capilla y no encontró a los peregrinos que habían desaparecido
pero quedaba la imagen de la Virgen que habían tallado. El pueblo enseguida interpretó que los peregrinos eran ángeles y que la imagen "els feren
els àngels".
La iconografía actual, tal y como la podemos ver hoy día en su Basilica, es una imagen de pie, con la tradicional curvatura
de su espalda y con el rostro mirando hacia abajo. Porta un ramo de azucenas y una rosa (simbolos de pureza) en su mano derecha
y al Niño Jesús en el brazo
izquierdo. El Niño lleva una cruz apoyada sobre su hombro (en alusión a que porta el peso de los pecados de los hombres sobre si).
Dos niños arrodillados (Santos Inocentes mártires)
enfrentados y con las manos juntas dirigen su
mirada hacia el rostro de la Virgen, mientras que el manto de la Virgen les da protección y amparo. Por detras de su cabeza vemos
el nimbo formado por una aureola de estrellas (Apocalipsis de San Juan), además porta la corona que la proclama Reina de los Cielos. Se cubre con
un gran manto a modo de casulla bordada con hilos de oro que le cubre hasta los pies.
La actual imagen lleva innumerables joyas en sus manos y sobre el vestido, donaciones de valencianos que quieren honrar a su patrona. Sobre ello
hay opiniones, ya que parte de los valencianos desearían que desaparecieran de la imagen. Parece ser que la posición de las autoridades
eclesiásticas es mantener las joyas que tiene en este momento, pero no añadir ninguna más a las muchas que ya tiene.
La curvatura de su espalda a la que hemos hecho referencia, obedece como ya hemos indicado, a que la imagen en origen era puesta sobre los feretros
de los ejecutados, en posición yacente y con un almohadón bajo su cabeza. Cuando descansaba en su capilla, era colocada de pie y adoptaba la
postura que hoy podemos observar. A pesar de la peculiar curvatura de su espalda la imagen empezó a ser muy querida por el pueblo valenciano porque
entre otras cosas da la sensación que la Virgen mira al pueblo que se postra a sus pies.
Se da la circunstancia que la imagen de la Virgen de los Desamparados
es de las pocas que han sido creadas ex-profeso para un cometido, la mayoría de las
Virgenes que a lo largo y ancho de España son adoradas, han aparecido de una u otra manera milagrosamente y rodeadas de un aurea sobrenatural.
Tal vez por esta circunstancia tan poco sobrenatural, es cuando en el siglo XVIII surgió la leyenda que ya hemos comentado de que la hicieron los
ángeles.
Entre los nombramientos que tiene la Virgen de los Desamparados destacamos la de ser: Generalísimo de los ejércitos españoles desde 1810, por eso
en ocasiones puede ser vista con fajín de general y vara de mando. El 21 de abril de 1885 el papa León XIII proclamó a la Virgen como patrona
de la ciudad de Valencia. En 1954 es nombrada Alcaldesa honoraria y perpetua de Valencia, y en 1961 se le proclama Patrona primera y
principal de toda la Región Valenciana (hoy Comunidad Autónoma).
El 15 de Octubre de 1921 el papa Benedicto XV a instancias del cardenal arzobispo de Valencia don Enrique Reig Casanova
concede el privilegio de coronación de la Virgen que se realizaría solemnemente el 12 de mayo de 1923 con la asistencia del
rey Alfonso XIII y su esposa, siendo coronada la imagen por el cardenal don Enrique Reig, declarandola reina de los cielos y de la tierra.
Durante la Guerra Civil Española, la Basílica de la Virgen fue asaltada y la imagen de la Virgen fusilada por lo que quedó destrozada. Al finalizar
la guerra fue restaurada por el imaginero José María Ponsosa pero la restauración no gustó por no parecerse a la imagen anterior y se encargó una
segunda restauración al escultor
Carmelo Vicent.
La festividad de la Virgen de los Desamparados se celebra siempre el segundo domingo de mayo.
www
Himne de la Coronació
|