Real Basilica de Nuestra Señora de los
Santos Inocentes Mártires y Desamparados
Pl. Virgen s/n


La Basilica fue declarada Monumento Historico Artistico Nacional el 5 de junio de 1981.

En 1652 comenzó la construcción de la Basilica adecuada al creciente culto tributado a la imagen de la cofradia de "Nostra Dona Sancta Maria dels Ignocents", proyecto que fue encargado al arquitecto requenense Diego Martinez Ponce de Urrana. La misma quedó acabada en el 1667.

La Basílica de la Virgen de los Desamparados tiene un gran significado entre los valencianos, pues en ella se encuentra la imagen de dicha Virgen, que es la patrona de la ciudad, conocida cariñosamente como la "geperudeta", es decir, la jorobada en lengua valenciana, debido a que está ligeramente inclinada hacia delante, lo cual es interpretado como signo de que la imagen nació como estatua yacente.

El origen de la imagen de Nuestra Señora de los Desamparados está unido a la fundación del Hospital de "Santa Maria dels Ignocents" en 1409 y a la de su Cofradia cinco años despues. Hasta el año 1489 la imagen y su Cofradia tenia su centro en una pequeña capilla conocida como "El Capitulet" instalada en los actuales Jardines de la Biblioteca Valenciana y entonces Hospital General. En esta fecha la imagen fue trasladada a una de las capillas situadas en la Catedral, concretamente en el espacio conocido como Balcón de los Canonigos, Lonja de los Canonigos o también como Arcada Nova.


La devoción cada vez mayor por la Imagen de la Virgen de los Desamparados obligó a la necesidad de buscar un lugar adecuado para que la imagen pudiera estar expuesta a la devoción del pueblo en condiciones razonables. Como consecuencia de la epidemia de peste habida en la ciudad de Valencia en 1647 que causó cerca de 18.000 victimas, los ojos de los valencianos se volvieron hacia la Virgen a quien pedian auxilio y amparo, por lo que una vez recuperada la ciudad de esta terrible plaga, se comenzaron las obras en 1652 para dar cobijo a la Virgen que ya entonces era considerada madre de todos los valencianos.

En la construcción de la capilla intervinieron los maestros José Artigues y José Montoro y en 1667 pudo trasladarse la imagen desde la catedral. El camarin de la Virgen se comenzó en 1685 más no se concluyó hasta 1694 aunque su construcción ya se encontraba presente en los planos originales de la capilla.


Aunque exteriormente la Basilica pueda dar la sensación de tratarse de un templo de forma ovalada, nada mas lejos de la realidad, se trata de una planta de forma trapezoidal cuya cúpula descentrada de su eje tiene eso si forma ovalada, que aunque no extraño en templos católicos, si lo es en la ciudad de Valencia, cuyas cúpulas suelen ser en su gran mayoria circulares.

El interior del templo se articula alrededor del ovalo central. En su cabecera se encuentra el Altar Mayor con la imagen de la Virgen de los Desamparados. Flanqueando la hornacina donde se situa la Virgen, Sant Vicent Mártir (patrón de Valencia) y Sant Vicent Ferrer (patrón de la Comunidad Valenciana) custodiando permanentemente a la Virgen en el interior de la basílica en forma de estatuas de mármol blanco, obras de José Esteve Bonet del siglo XIX.

La imagen de la Virgen se encuentra depositada en el Altar Mayor y, a través de un mecanismo, gira hacia el camarín situado detras del Altar. Este es accesible por una escalera de mármol, donde puede ser venerada. El camarin está formado por dos espacios separados por una verja de hierro, el primero de ellos es donde se reunen los fieles, mientras que el segundo es donde se encuentra la imágen de la Virgen de los Desamparados protegida por un cristal. Alrededor del altar una serie de columnas de orden corintio sostienen un entablamento y en la bóveda una cúpula semiesferica apoyada en pechinas.

En las paredes de acceso al camarin podemos contemplar diversos lienzos, de diversos personajes que de una u otra manera pusieron su obra bajo la protección de la Virgen de los Desamparados. Destacamos entre ellos un lienzo de San José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei y que el 20 de abril de 1936 realizó su primera visita pastoral a Valencia y a la Basilica de la Virgen de los Desamparados. Ha sido colocado en este lugar en 2011 en el 75 aniversario de su estancia en nuestra ciudad. El lienzo de 193 x 116 cm. es obra del pintor José Manuel Pozo Serrano.

Otro lienzo es el que representa a Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars fundadora de la Congregación de las Hermanitas de los ancianos desamparados, que como su nombre indica está puesta bajo la titularidad de la Virgen.

La imagen de la "Mare de Deu" es una talla del siglo XV del más puro estilo gótico francés revestida según los gustos de los siglos XVII y XVIII, que presidía la antigua cofradia "del folls, ignoscents i desamparats" es decir, de los locos, disminuidos mentales y desamparados: condenados a la pena de muerte, sobre cuyos féretros, yacia como signo de amparo maternal. Es la Patrona de Valencia y la imagen de la Virgen más venerada por todos los valencianos, conocida como madre de todos los valencianos y "mare dels bons valencians".

La decoración interior realizada en 1765 por Vicente Gascó es de corte clasicista: pilares, capiteles, frontones, ventanas, toda la ornamentación forma una sóla unidad estilistica al más puro estilo neoclásico.

Seis salidas tiene el ovalo central que conducen a las distintas dependencias de la Basilica. Las dos centrales (una por cada lado) estan formadas por arcos de de medio punto que recaen a sendas capillas o altares, la de la nave de la epistola dedicada a San José y la de la nave del evangelio a Cristo Crucificado. Las otras cuatro restantes las forman portadas adinteladas en cuya parte superior encontramos un óvalo con pintura al lienzo y dos alegorias a cada lado del óvalo. Las dos salidas más cercanas a los pies conducen directamente a las puertas que dan a la calle, mientras que las dos más cercanas a la cabecera permiten el paso a las distintas dependencias de la Basilica. Una de ellas es la Capilla de la Comunión presidida por una imagen del Sagrado Corazón de Jesús y por una colección de lienzos representando a los doce apóstoles de Cristo. En el centro del pasillo situado en el trasaltar de la Virgen, encontramos la capilla del Cristo de la Buena Muerte o del Transito de la Buena Muerte y al otro lado del pasillo, la escalera de acceso al camarin de la Virgen que se encuentra en el piso alto.

La mesa de celebración eucaristica del Altar Mayor destaca por las esculturas de los cuatro simbolos de los evangelistas: El toro, el águila, el ángel y el león que sirven de sustento a la mesa.

Lo más destacable desde el punto de vista arquitectonico de la Basilica es su monumental cúpula de planta ovalada de 18,75 metros de anchura, la articulación entre el recinto oval y el camarin, y como no los frescos de Antonio Palomino de la bóveda.

La bóveda pintada al fresco por Palomino en realidad es una falsa bóveda de ladrillo que fue construida ex-profeso para albergar las citadas pinturas. Entre esta falsa bóveda y el techo de la bóveda original existe un espacio libre bien conocido por los restauradores que recientemente se han hecho cargo de la restauración de las pinturas de Palomino.

En total la Basilica de la Virgen dispone de cinco puertas, tres de ellas recayentes a la Plaza de la Virgen, una cuarta portada se abre a la calle de la Leña (fachada posterior) y la quinta se abre a la calle que forma pasaje con la Catedral, llamada Emilio María Aparicio Olmos. De las tres puertas recayentes a la Plaza de la Virgen, la situada en el extremo izquierdo fue cegada ya entrado el siglo XX y en su lugar se ha dejado una ventana, por lo que a día de hoy sólo dispone de cuatro entradas. Esta puerta actualmente cegada permitía el acceso a la escalera que sube al camarin de la Virgen y evitaba que los feligreses deambularan por el interior de la basilica para subir al camarin molestando asi a los feligreses que escuchaban misa.

Sobre el dintel de las portadas figura el escudo representativo de la Basilica de la Virgen (Una cruz con dos niños inocentes a sus pies).

En la puerta recayente al pasaje de la Catedral hay dos pequeñas ventanillas enrejadas a través de la cual puede verse el interior cuando la basilica se encuentra cerrada. A traves de ella puede contemplarse la Virgen iluminada en su altar. A destacar los altorrelieves en bronce del escultor Octavio Vicent de factura moderna que relatan diversos hechos relacionados con la historia de la Virgen de los Desamparados.

Explicación de los paneles de bronce: de izquierda a derecha y de arriba a abajo

Este panel quiere representar la fiesta de la Virgen de los Desamparados que se celebra el segundo domingo de mayo. Aparece la imagen de la Virgen con los distintos estamentos eclesiasticos y municipales que intervienen en la procesión.
Este panel es tal vez una de las más emotivas escenas de todos los bronces que figuran en esta puerta, ya que representa el momento en que los niños son izados ante la imagen de la Virgen de los Desamparados, poniendolos bajo su amparo y protección.
Este panel refleja el momento en que el papa Benedicto XIII aprueba la fundación de la Cofradia de la Virgen de los Desamparados en 1414. La escena que se desarrolla en la ciudad castellonense de Morella, la preside además del Papa, el rey de Aragón Fernando de Antequera y el santo valenciano San Vicente Ferrer.
Aquí vemos la escena en la que el padre Jofré cuando iba camino de la Catedral defiende a un loco del ataque de los niños, que al grito de al loco, al loco, lo persiguen y lo apedrean. Esta escena era muy habitual en las calles de la ciudad.
En esta escena se representa la asistencia de la Cofradia de la Virgen de los Desamparados a los reos condenados a muerte. Los condenados son acompañados por los miembros de la Cofradia que les dan asistencia moral y espiritual.
En otra escena se ha querido representar el Hospital dels Folls con la asistencia a los enfermos por parte de los cofrades de la Virgen de los Desamparados.
En esta escena podemos ver como la imagen de la Virgen de los Desamparados en su representación más antigua como imagen yacente es colocada sobre los ajusticiados para que le acompañe hasta el lugar de la sepultura. Es el origen de la actual imagen de la Virgen.
En el último panel se ha querido representar la realización de la imagen de la Virgen de los Desamparados por unos ángeles que se hacian pasar por peregrinos.
Casi justo enfrente, en la pared exterior de la Catedral en ese pasaje, podemos observar una estancia curiosa. Se trata de una pequeña capilla, protegida por una reja, en donde se realizó la primera misa después de que Jaume I reconquistara la ciudad en 1238. Una placa conmemorativa nos lo recuerda.

Enfrente de esta puerta si que podemos observar una capilla perteneciente a la Catedral con una imagen de San Vicente Ferrer, de factura moderna. Es precisamente en esta capilla donde se encontraba la imagen de la Virgen de los Desamparados antes de la construcción de su Basilica. Es la conocida como Capilla dels Tapiners.

La Basilica de la Virgen de los Desamparados es el primer templo que se construyó en Valencia en el siglo XVII, no alzándose sobre ninguna otra iglesia anterior, sino sobre los terrenos de la vivienda particular del que fuera arcediano mayor de la Catedral. Hay que señalar que la cúpula como ya hemos dicho no está centrada, sino desplazada hacia la Catedral.

A destacar como hecho curioso que la zona donde se encuentra la Basilica se corresponde con el foro romano de la ciudad de Valencia, recientes excavaciones realizadas en La Almoina asi nos lo indican. Cabe destacar que en la fachada principal de la Basilica podemos encontrar diversos sillares que no son más que lapidas e inscripciones de época romána y que fueron utilizados en la construcción de la Basilica en el siglo XVII.

Nota del autor Sobre los restos romanos encontrados en la época de construcción de la Basilica, hay un libro escrito por Joseph Vicente Olmo en el siglo XVII que lleva por titulo "Lithología o explicación de las piedras y otras antiguedades halladas en las çanjas (lease zanjas) que se abrieron para los fundamentos de la capilla de Nuestra Señora de los Desamparados".

Los frescos de Palomino La intervención en la cúpula de la Basilica de los Desamparados de Valencia ha servido para recuperar todo el color de los frescos que pintó Antonio Palomino en 1701, pero también ha rehabilitado el nombre de este artista y tratadista cordobés, pintor de cámara de Carlos II, cuya labor pictórica ha tardado siglos en reconocerse, aunque hoy es considerada fundamental en la producción mural del Barroco Español.

Antonio Palomino considerado en la actualidad una de las figuras más interesantes del periodo de transición del siglo XVII al XVIII, dejó una huella notable en Valencia (más que en ninguna otra ciudad), que podía ser mayor si los 1.200 metros cuadrados de bóveda pintados en la Iglesia de los Santos Juanes (serían el mayor fresco del mundo) hubieran sobrevivido a los cuatro incendios que casi arrasaron el templo durante la Guerra Civil.

Fue este edificio de los Santos Juanes precisamente el motivo de su llegada a Valencia en 1697. El clero de la parroquia habia encargado una nueva decoración, pero no estaba satisfecho con los resultados iniciales, así que pidieron ayuda al rey. Carlos II envió a su pintor de camara, Palomino, quien corroboró la impresión de los capellanes, vió el gran espacio que se ponia en sus manos y aceptó el reto. Se eliminó lo hecho y pintó el presbiterio y todas las bóvedas de la iglesia en los últimos años del siglo XVII. Solo una pequeña parte de aquella obra es hoy visible.

Acabado este trabajo, Palomino diseñó el programa pictórico de la cúpula de la Iglesia de San Nicolás, pero dejó el trabajo manual a uno de sus colaboradores, el valenciano Dionís Vidal.

Pasó entonces a ocuparse de la bóveda de la Basilica de la Virgen, en la que, siguiendo la moda de finales del siglo XVII, se pretendia reformar su aspecto interior. En palabras del delegado del Patrimonio del Arzobispado de Valencia, Jaime Sancho, se trataba de convertir "el cofre cerrado" que era entonces aquel templo eliptico de inspiración renacentista en un "patio abierto". Palomino fue el encargado de poner el cielo a ese claustro (con sus balcones y columnas) que vemos hoy en el interior de la Basilica.

Más fotos de las pinturas de la cúpula


No se conoce con certeza qué tiempo le llevó la cúpula, aunque se considera que no debió tardar más de un año por las exigencias propias del trabajo al fresco: la última capa de enlucido se ha de aplicar la víspera de plasmar el dibujo, pues el temple ha de penetrar en la masa. Ello implicaba también la necesidad de contar con un gran equipo de albañiles y artistas auxiliares. Primero se tuvo que construir la fina bóveda interior (de dos ladrillos de grosor), que ocultó la linterna renacentista. Después, hubo de prepararse la capa de enlucido, al tiempo que en el suelo los diseños de Palomino se plasmaban sobre papel. Estas hojas, que tenían unos pequeños agujeros en los trazos del dibujo, se sobreponían sobre el mortero aún fresco y se realizaba el estarcido: se soplaba el polvo de hollín sobre el papel, de manera que quedaban unos puntos negros sobre el muro. La mano del artista era la que luego los unía para perfilar el dibujo sobre el que se extendían los colores. Estos se fabricaban de pigmentos naturales (el rojo salía de unos insectos llamados "cochinillas") y cada maestro tenia su receta.

La obra pictórica es un gran canto simbólico a la unidad de la Iglesia Católica Romana. Asi en su centro vemos a la Virgen María intercediendo ante la Santísima Trinidad. En lo más alto de la cúpula un coro de ángeles entre una gloria de nubes. Completan los personajes: un grupo de santos entre ellos San José, otro grupo de santos valencianos, fundadores de ordenes religiosas, mártires de la iglesia, las Santas Vírgenes, los Apóstoles y personajes del Antiguo Testamento.

La intensidad de los trabajos llevados a cabo hizo que Palomino buscara descanso en Vall d'Uixó hacia 1703. Allí, en gratitud a los duques de Segorbe, dejó su última obra en tierras valencianas: los frescos del ábside de la parroquia del Santo Ángel.

Galeria fotográfica






La Basilica de la Virgen y la Plaza de la Virgen en el recuerdo