El románico en la ciudad de Valencia © djaa

El arte románico español es un estilo artístico que tiene su momento de mayor esplendor durante los siglos XI y XII, se extiende principalmente a lo largo del camino de Santiago y con la reconquista cristiana camino del sur musulmán. Es por tanto un arte totalmente cristiano, que recibe influencias de los estilos anteriores que habían surgido en la península, ya que sus elementos no son nuevos ni mucho menos, pero eso si, es un arte único y original por si mismo con algunos planteamientos totalmente novedosos. El nombre románico por el que es conocido, es un apelativo que recibe en el siglo XIX y nace con un sentido peyorativo, porque se considera que es una nueva manifestación del arte romano pero burdo y brutal, se le añade el sufijo "ico" al romano, para hacerlo despectivo. Esta acepción le fue dada por el historiador Charles Gerville (* 1769 † 1853) en 1820. El término ya era conocido pero sólo se aplicaba a las lenguas derivadas del latín que se les llamaba románicas.

El arte románico español es un estilo norteño, pues nace en el norte de España y se desarrolla y muere hacia el sur en la misma medida que avanza la reconquista y el tiempo. Cuando Jaime I el Conquistador hace su entrada en 1238 en la ciudad de Valencia (la Balansiya musulmana), es un arte totalmente en declive aunque si que es cierto que en los territorios de la antigua Corona de Aragón aún tiene pujanza, a este periodo final del románico se le suele llamar tardo-románico. Para entonces el estilo gótico ha entrado con fuerza en el panorama artístico español en la zona conocida antiguamente como Castilla La Vieja y que al igual que su antecesor avanzará hacia el sur pero esta vez no camino de reconquista, sino ya en tierras conquistadas a los musulmanes, necesitadas de maestros de obras que construyan los nuevos templos y edificios que demanda una sociedad cristiana repobladora y dominadora.

Es difícil hablar de románico en la ciudad de Valencia, precisamente porque cuando el avance cristiano llega a Valencia es un arte en declive y las nuevas construcciones se realizan ya en el nuevo estilo gótico o en un estilo conocido como de reconquista cuya principal característica es el uso de arcos fajones apuntados que sustentan una techumbre de madera, lo que permite un tipo de construcción relativamente económica y rápida de ejecutar.

Al igual que el románico peninsular va perdiendo fuelle según se avanza hacia el sur, en el antiguo Reino de Valencia ocurre un tanto similar, según se avanza hacia el sur menos románico, aún así podemos encontrar estructuras románicas en el norte de Castellón y según avanza hacia el sur estas van desapareciendo hasta llegar a Alicante y Murcia donde el románico es desconocido.

En lo que concierne a la ciudad de Valencia, las manifestaciones artísticas románicas son muy limitadas y aparte de las que conocemos no debieron de haber muchas más y si las hubieron han desaparecido. Estas se limitarían a edificios levantados en tiempos inmediatos a la conquista de Jaime I con el fin de suplir de una manera urgente los requisitos mínimos de una sociedad cristiana.

Los elementos clásicos definitorios del arte románico son el arco de medio punto y la bóveda de medio cañón en arquitectura, mientras que en escultura, los motivos románicos están relacionados siempre con temática figurativa (el bien y el mal), religiosa principalmente historias bíblicas y también temática vegetal en sustitución de esta. La temática religiosa imperante suelen ser textos bíblicos con actitud moralizante o escenas narradas en la Biblia, se puede decir casi sin temor a equivocarse que la escultura románica es la bíblia en piedra para las personas iletradas o carentes de recursos para disponer de manuscritos, osea casi todo el mundo. En líneas generales el arte medieval es un arte utilitario, no se busca la belleza "per se" sino que busca un fin, por ello los maestros de obras no tienen el reconocimiento social que se les debe y en ocasiones son meros operarios al servicio del que paga la obra, es por eso que las mayoría de las veces las obras no van firmadas y desconocemos sus autores, salvo en contadas ocasiones. En el caso de la arquitectura, las cuadrillas son itinerantes y se desplazan al lugar donde tienen que realizar la obra. En el caso de los escultores y pintores estos se desplazan siguiendo la estela de los constructores, aunque hay ocasiones en que en las ciudades se establecen talleres de escultura y talla que exportan los elementos a otros lugares del Reino.

Veamos antes que nada una pequeña referencia cronológica de lo acontecido en nuestra ciudad desde el momento en que es conquistada a los musulmanes. El 9 de Octubre de 1238, el rey Jaime I hace su entrada en la ciudad, Balansiya es una ciudad totalmente musulmana, de hecho no hay rastro de ningún tipo de construcción cristiana, ni mozárabe (cristianos que vivían en territorio musulmán). Las primeras medidas que se toman por parte de las nuevas autoridades cristianas es convertir las mezquitas en iglesias, se sabe con certeza que en 1276 todas las mezquitas habían sido demolidas (a excepción de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol que estaba en construcción) y que sobre ellas se alzaban templos cristianos de nueva planta; han transcurrido casi cuarenta años desde la conquista de la ciudad. Así tenemos un lapso de tiempo entre 1238 y 1276 en que se construyen nuevas iglesias pero desconocemos como eran, pues a partir de principios del siglo XIV estas iglesias son ampliadas ante el aumento de población cristiana y nacen ya, con un sello artístico eminentemente gótico, como se puede comprobar en los elementos estructurales y arquitectónicos de las iglesias que han llegado hasta nuestros días.

El único templo conocido en época musulmana de carácter mozárabe o cristiano es San Vicente de la Roqueta, que con mayor o menor fortuna llegará hasta el momento de la reconquista y que se considerará como la iglesia mozárabe por excelencia de la ciudad, eso si extramuros.

Es por tanto en un periodo de tiempo que transcurre entre 1238 y 1300 (conquista de la ciudad y principios del siglo XIV) cuando hay un periodo constructivo de iglesias que puedan responder al estilo románico y de hecho los elementos románicos de los que vamos a hablar se corresponden a este corto periodo histórico (unos sesenta años).

Lo que ha llegado hasta nosotros son una serie de elementos de estilo románico o tardo-románicos, formando parte de edificios que no lo son, bien porque fueron iniciados en este estilo que ya empezaba a dar muestras de cansancio pero terminado en gótico, bien porque son elementos que una vez construidos cumplen con su finalidad y no es necesario su demolición. Aquí habría que decir que el hombre medieval no se movía por cuestiones artísticas, sino prácticas, y además las distintas manifestaciones artísticas son una distinción relativamente moderna que en ningún caso imperaba en el mundo medieval, de hecho durante el periodo que hablamos, éste tipo de construcciones o esculturas todavía tenían cierto predicamento en la Corona de Aragón y eran un tipo de construcción nada ajeno al mundo medieval de la época e incluso y hasta en épocas tardías, tuvo un cierto renacimiento.

Entre los elementos románicos que han llegado hasta nosotros ciñéndonos a la ciudad de Valencia destacan:

Puerta del Palau
Catedral de Valencia
Pila de jardín
Museo de Bellas
Artes de Valencia
Capiteles Iglesia
de Santo Tomás
Museo de Bellas
Artes de Valencia
Portada norte
Iglesia de San Juan
del Hospital
Portada Norte
Monasterio de San
Vicente de la Roqueta

Portada Occidental
Monasterio de San
Vicente de la Roqueta
Virgen de las Batallas
Iglesia de San Andrés
Cristo del Salvador
Iglesia del Salvador
Virgen de los Estudiantes
Iglesia de San Juan del Hospital
Restos ventana
en la Casa Museo Benlliure

Otros elementos románicos presentes en nuestra ciudad de los que tenemos noticias pero que no hemos incluido en el presente trabajo por no tener documentación suficiente son:

• Talla de la Virgen del Carmen, conocida como la Moreneta y que se encuentra en el Monasterio de la Encarnación en la calle Guillén de Castro (monasterio de clausura).

Puerta del Palau de la Catedral de Valencia

Sin lugar a dudas el elemento románico por excelencia de nuestra ciudad es la Puerta del Palau de la Catedral de Valencia. La sede catedralicia valentina fue constituida desde el mismo momento de la reconquista en 1238, pero no será hasta el año 1262 cuando den comienzo las obras de construcción de una Catedral de nueva planta. El nuevo emblema del poder cristiano se alzará en el estilo gótico imperante de la época. Desde 1238 hasta 1262 la sede catedralicia de Valencia sigue siendo la antigua mezquita musulmana reconvertida al culto cristiano, y así será durante casi veinticinco años después de ser ganada la ciudad a los musulmanes.

Partimos de la base que nadie discute que la Catedral fue comenzada en 1262. La fecha es conocida porque la lápida fundacional de colocación de la primera piedra estuvo situada en la cabecera de la Catedral hasta que en la reforma neoclásica del siglo XVIII desapareció. Por suerte el archivero de la Catedral Joan Pahoner (1700-1781) tuvo la feliz idea en 1756 de copiarla, no sólo el texto sino incluso reproduciendo fielmente el tipo de letra en que estaba escrita. En 1909 el canónigo de la Catedral don José Sanchis Sivera (1867-1937) tuvo acceso al documento y de la vista del mismo se establece sin genero de dudas que la primera piedra fue colocada el 10 de junio de 1262 siendo obispo fray Andreu Albalat tercero de la diócesis. Por tanto, la última persona que pudo ver físicamente la lápida fundacional fue Joan Pahoner en 1756.

La lápida dice así:

Anno Domini M / CC.LXII.-X kalend.ju / lii fuit positus primarius lapis / in Ecclesia Beate Marie / sedis Valentine per / venerabilem patrem / fratem Andream Valentinae Civitatis / Episcopum

En el año del Señor de 1262, a X de las calendas de julio (10 de junio) fue colocada la primera piedra en la iglesia de Santa María, Seo de Valencia, por el venerable padre Fray Andreu, tercer obispo de la Ciudad de Valencia.

Como era norma habitual, la construcción de un templo comienza por el ábside o cabecera y con el tiempo se avanza hacía la nave del transepto o crucero y hacia los pies. En nuestro caso la Puerta del Palau es el acceso a la Catedral por la nave del transepto que mira hacia el Levante (Este) y en buena lógica tuviera que haber sido construida algunos años después de 1262. Por aproximar fechas y sin entrar en otras apreciaciones la puerta de los Apóstoles (su compañera gótica del otro lado) fue realizada en la primera mitad del siglo XIV, en un periodo que puede abarcar entre 1303 y 1357.

Sobre la construcción de la Puerta del Palau se establecen dos hipótesis:

La primera hipótesis es que la construcción de la Puerta del Palau es una consecuencia lógica en el proceso constructivo de la Catedral y que la puerta aunque estructuralmente anticuada obedece a que el estilo románico todavía tenía prestigio e incluso un cierto renacimiento en la Corona de Aragón. Se considera como fecha probable de construcción alrededor de 1270. La Puerta del Palau es por tanto una portada románica en un templo de características góticas, por lo que ha quedado como un curioso arcaísmo dentro de una época ya gótica. Esta hipótesis parece ser ampliamente mayoritaria entre los investigadores e historiadores del arte.

El canónigo de la Catedral don José Sanchis Sivera en su obra escrita en 1909 "La Catedral de Valencia" establece como primer maestro de obras de la Catedral a Arnaldo Vidal. Existe constancia escrita en el Archivo de la Corona de Aragón de Barcelona de una anotación realizada en 1267 que dice: "Arnaldi Vitalis, magistri operis ecclesiae Sancte Marie civitatis Valentiae". No obstante, hay que decir que los primeros libros de obras de la Catedral datan de 1380, hasta esa fecha los datos constructivos de la Catedral son incompletos y fragmentarios.

La segunda hipótesis de trabajo que se maneja, es que siendo la Catedral todavía mezquita, se estimó adecuado hacer una puerta de entrada a un templo cristiano cuyo interior todavía recordaba su pasado islámico. Era una forma de desdibujar su condición musulmana y para ello además se eligió la fachada de Levante donde se encontraba el mihrab o nicho hacia donde los musulmanes dirigen sus oraciones. Con esta operación la mezquita-catedral perdía parte de su esencia musulmana y se hacía más cristiana. Si este hecho es así, la construcción de la portada habría que fecharla entre 1238 y 1262 sin ningún género de dudas, aunque esta afirmación hay que ponerla con la debida cautela ya que no hay documentación alguna que lo pueda corroborar.

Esta hipótesis es la defendida por el que fue canónigo de la Catedral de Valencia don Juan Ángel Oñate Ojeda (n.Burgos 1913) que sitúa la construcción de la portada hacia 1240. Este razonamiento al que yo personalmente me sumo podría reforzarse con el argumento de que esta portada quedaba casi enfrente del Palacio del Obispo y siendo como debía ser la entrada habitual del obispo, no sería extraño que se abriera una portada en el muro de la mezquita. No sabemos el espacio físico que ocupaba la mezquita pero se estima que debía ocupar el espacio que actualmente ocupa la nave del transepto o crucero, orientada este-oeste y que su entrada estaría por la actual Puerta de los Apóstoles.

También podríamos anotar que la norma general en la construcción de un nuevo templo era orientar la cabecera o el ábside hacia el este, caso que en nuestra catedral no se da, ya que la citada orientación la tiene en exclusiva la Puerta del Palau; tal vez el hecho de que en el momento del inicio de la Catedral este punto estuviera ocupado, obligó al maestro de obras a situar la cabecera en el lado norte respetando la mezquita y no perdiendo culto hasta tanto no se llegara a la nave del crucero. No se entiende que sin haber un accidente geográfico que lo impidiese, la Catedral no se orientase hacia el este como era la norma habitual.

Recientes investigaciones realizadas por el canónigo de la Catedral don Jaime Sancho Andreu (n. Valencia 1942) han podido determinar la semejanza de las marcas de cantería de nuestra portada con las existentes en la Ermita de San Miguel de Foces (Huesca), por lo que toma cuerpo la posibilidad de que los mismos canteros que trabajaron en aquel templo sean los mismos que trabajaron en esta portada. Refuerza esta tesis el hecho que Eiximin de Foces fue Procurador General del Reino de Valencia entre 1258 y 1259 y bien pudiera ser el personaje que encargara la construcción de la portada a canteros de su población de origen.

De lo que no cabe duda, es que es la puerta más antigua de la Catedral. Además es interesante observar como un argumento a nuestro favor que la fachada en la que se inscribe nuestra portada es inequívocamente gótica, hecho que aunque sólo sea por una pura cuestión de estética no deja de llamar poderosamente la atención.

Esta portada ha recibido diversos nombres, aunque al final ha prevalecido el nombre de Puerta del Palau por la que es conocida en la actualidad. Ha recibido los nombres de Puerta de "L'Almoina". La Almoina era una institución caritativa creada en 1288 por el obispo Ramón Despont que se encargaba de dar socorro y limosna a los menesterosos y cuya casa se encontraba en las cercanías. El nombre de Puerta del Palau se le daba por su cercanía al Palacio del Obispo; también se le ha llamado sencillamente la puerta románica. Además de los citados nombres ha sido conocida como de la "Fruita" por encontrarse en su plaza el lugar del mercado de frutas, Portada del Obispo, Portada de Lérida y también en algunas ocasiones ha recibido el nombre (sin demasiado acierto) de Puerta bizantina, parece ser que por su leve aspecto oriental.

En primer lugar se observa la decoración de canecillos que figuran sobre dicha puerta, por encima de la arcada y sujetando el tejaroz. Allí se encuentran las cabezas con restos de policromía de siete parejas que según la tradición representan a siete matrimonios leridanos que llegaron a repoblar Valencia y trajeron con ellos a trescientas doncellas que debían casar con los nuevos colonos. Sus nombres aparecen inscritos entre ellas y son: Pedro y María, Guillém y Bartolomea, Ramón y Dolça, Domingo y Ramona, Francisco y Ramona, Bernardo y Floreta, Bertrán y Berenguela.


En realidad la atribución de las siete parejas que trajeron trescientas doncellas para repoblar Valencia, no es más que una leyenda antigua de la que se hizo eco el historiador Pere Antoni Beuter (1490-1554) en su libro "Segunda parte de la Crónica General de España" fechado en 1551; probablemente los canecillos representen a los donantes o bienhechores que contribuyeron con sus donativos a la construcción de esta portada, aunque esta aseveración no está demostrada, es ampliamente aceptada. También habría que hacer la salvedad que los nombres que se les atribuyen están entresacados de nombres propios de la época y que se basan en estudios comparativos realizados por el propio Beuter de nombres usados comúnmente en la zona de Lérida y que pudieran responder a las abreviaturas usadas, pero no existe constancia cierta y expresa de sus verdaderos nombres en ningún lugar. Desde el siglo XVI en que los cita Beuter han sido transcritos literalmente hasta hoy día, pero lo que es bien cierto es que, salvo lo que vemos escrito, es lo único que sabemos de sus nombres ni tampoco sabemos a quienes representan los personajes.

Por su fisonomía (todos distintos) cabría suponer que los rostros fueran verdaderos retratos de los donantes, pero algunos detalles en su caracterización nos lleva a dudar de ello. Así se puede observar que en los rostros de los hombres se alternan un rostro sin barba y un rostro con barba, mientras que las mujeres alternan en sus cabezas tocados y coronas. Las que llevan tocados sobre las cabezas los llevan atados con cintas del mismo dibujo que el tocado. Completa la decoración bajo el tejaroz una estrecha franja con róleos a base de pámpanos de vid y unos rosetones entre las cabezas con una pequeña flor en el centro.

A continuación relacionamos las inscripciones que se pueden leer en la portada con la interpretación de sus nombres y su traducción al castellano:

Inscripción
   
Interpretación
   
Traducción
: EN : P: AM NA
: M : SA MULER
    : EN : P(ERE) : AM NA
: M(ARIA): SA MULER
    Pedro y María su mujer
: EN : G : AM NA:
B : SA MULER
    : EN : G(UILLEM) : AM NA
: B(ERTOMEUA): SA MULER
    Guillem y Bartolomea su mujer
: R : AM NA DO:
LÇA : SA MULER
    : R(AMON): AM NA DO
LÇA : SA MULER
    Ramón y Dolça su mujer
: BETRÁ : AM NA
BERGRA SA MULR
    : BE(R)TRÁ(N) : AM NA
BER(EN)G(UE)RA : SA MUL(E)R
    Bertrán y Berenguela su mujer
: D : AM NA : RA
MONA : SA MUR
    : D(OMÈNEC) : AM NA : RA
MONA : SA MU(LE)R
    Domingo y Ramona su mujer
: F : AM NA RA
MONA : SA MULER
    : F(RANCESC) : AM NA RA
MONA : SA MULER
    Francisco y Ramona su mujer
: BERNA : AM NA
: FLORETA : SA MUL
    : BERNA(T) : AM NA
: FLORETA : SA MUL(ER)
    Bernardo y Floreta su mujer

La puerta de Palau adscrita al románico de inspiración lemosina o leridana, se inscribe en un cuerpo saliente que permite aumentar el grosor del muro. La componen una serie de arcos de medio punto formados principalmente por un arco exterior, que es el guardapolvos, seis arcos o arquivoltas en degradación (abocinadas) y dos arcos internos que apoyan directamente sobre las jambas del muro interior y que enmarcan la puerta de madera. La decoración de los arcos están muy bien trabajados. Las arquivoltas descansan sobre una imposta corrida decorada con filigrana que a su vez se apoya en seis columnas por cada lado. En las columnas destacan sus capiteles decorados con escenas del Antiguo Testamento, en ellos encontramos hasta un total de veinticuatro escenas, dos por capitel que multiplicados por las doce columnas completan el número de veinticuatro escenas que hemos comentado.

La Puerta del Palau de Valencia se ha puesto en relación con otras puertas que podrían haber servido de modelo en su construcción. Una de ellas es la Puerta "dels fillols" de la Catedral de Lérida, por lo que se ha querido ver la mano de algún maestro leridano en su elaboración. También se ha comentado la similitud entre esta puerta y la portada de la Ermita de San Miguel de Foces en Ibieca (Huesca), la de Santa María de Agramunt en Lérida y Nuestra Señora de Salas en Huesca, cuyas arquivoltas guardan un gran parecido con las de nuestra portada.

Catedral de
Valencia
Catedral de
Lérida
San Miguel
de Foces
Santa María
de Agramunt
Nuestra Señora
de Salas
© A.García Omedes

Nuestra portada se compone como hemos dicho de seis arquivoltas de medio punto abocinadas y decoradas con motivos geométricos y vegetales en menor medida; las arquivoltas están sumamente elaboradas, con molduración variada a base de puntas de diamante, figuras de serafines, ángeles, arquillos, delicados follajes y molduras en zig-zag.

La rosca exterior la compone el guardapolvos con decoración de cordel de perlas realizada a trépano; destaca en la clave de dicho arco la imagen de una máscara diabólica (Leviatán, tomado como sinónimo del mal) a quien dos aves o dragones parece que le estiran de las orejas. De la boca y la cabeza de la máscara sale la decoración antes descrita con una sucesión de hombres trepando, seres fantásticos, animales, aves entremezcladas, todos ellos entre el entrelazado de la filigrana. Este entrelazado de filigrana acaba en las bases del arco en dos nuevas máscaras de similares características que la situada en la clave central. Quiero interpretar que el arco nos cuenta que de la boca y la cabeza del mal sale una maraña que nos envuelve y nos atrapa sin dejarnos salir. Tal vez una clara advertencia al poder del mal.

La primera arquivolta (la más externa y por debajo del guardapolvos) desarrolla su decoración en forma de puntas de diamante o cabezas de clavo, la segunda se decora con dientes de sierra, la tercera en forma de pequeños arcos lobulados, la cuarta repite las cabezas de clavo pero en este caso en una doble línea, la quinta es lisa o moldurada y la sexta o la situada en el arco interno se decora con una sucesión de serafines, querubines y ángeles hasta un total de veinte colocados uno a continuación de otro, a la manera del estilo gótico al que ya se aproxima. Por encima de las cabezas de los ángeles unos pequeños arquillos o castilletes con columnillas enmarcan las figuras de los ángeles. Algunas de estas columnillas se han perdido.

Por debajo de la última arquivolta, dos roscas decorativas descansan sobre el muro de la portada que hace de jambas, la primera de ellas está decorada con róleos con motivos vegetales, mientras que la segunda se decora con una doble fila de cabezas de clavo.

Las arquivoltas descansan sobre una imposta corrida y seis de pares de columnas con capiteles troncocónicos historiados, labrados con escenas del Génesis en su parte izquierda, y del Éxodo en la derecha. La línea de impostas dispone una cenefa con repertorio de filigrana y animales fantásticos. Las columnas apoyan en basas con decoración de oquedades realizadas a trépano, que se levantan sobre plintos y un zócalo corrido de piedra rosácea.

La puerta primitivamente poseía una columna divisoria o parteluz y también unos bancos de piedra a los lados para que los canónigos pudieran subir y bajar cómodamente de sus caballerías. Este parteluz fue retirado por el maestro de obras Vicente Leonart Esteve en 1599 para dar salida a las andas procesionales y permitir el paso del público en momentos de grandes aglomeraciones como fue el caso en que se trajeron a Valencia las reliquias del mártir San Mauro, declarado por cierto, tercer patrón de la ciudad de Valencia. La decoración de este capitel central se cree que narraba el episodio del Diluvio Universal y el Arca de Noé, escena que servía de separación entre ambos grupos de columnas que narraban en un lado el Génesis (antes del diluvio) y el Éxodo (después del diluvio). Este parteluz servía además de sustentación a un doble arco (arcos gemelos) que fue reaprovechado para formar la rosca interna de la portada.

Aunque esta disposición de doble arco no es muy habitual, no es extraña ni mucho menos en el románico hispano. Este tipo de portada con doble arco la podemos encontrar en la Iglesia de Santiago del Burgo en Zamora, aunque en este caso en lugar de una columna parteluz, los arcos descansan en un capitel pinjante central. Salvando las lógicas diferencias nos podemos hacer una idea del tipo de portada.

"item pose en data de pagar al mateix Vicent Leonart Steve, pedrapiquer, setenta set lliures sis sous y dos dinés per lo stall de adobar les portes dos dites dels Apóstols y del Palau per haver levat en cada una porta la columnyna y los dos archs ...." Libro de Obras folio 134 de 1599.

Las escenas labradas en los capiteles de la izquierda narran como ya hemos apuntado escenas del Génesis, dos por capitel, mientras que los de la derecha son escenas del Éxodo, también a dos escenas por capitel. Cada escena del capitel está separada por una pequeña columnilla que en ocasiones han desaparecido por el paso de los siglos. Son pues en total veinticuatro escenas todas del Antiguo Testamento. Las escenas se encuentran bajo un gablete con elementos arquitectónicos con formas amuralladas y torres almenadas labradas en piedra. Entre capitel y capitel encontramos máscaras en piedra con gestos monstruosos de cuyas fauces nace filigrana vegetal que corre en paralelo a las columnas. Las escenas de los capiteles son parcas en figuras, algunas narran escenas como luego veremos de gran complejidad iconográfica que evidencian una preparación bíblica algo superior a las escenas a las que estamos acostumbrados a ver en otros templos románicos, incluso norteños.

Capiteles del lado izquierdo
1
Escena 1 EL ESPÍRITU DE DIOS SOBRE LAS AGUAS. El espíritu de Dios en forma de paloma aletea sobre las aguas
Escena 2

LA CREACIÓN DE LOS ESPÍRITUS. La creación del mundo (la luz y los ángeles). Vemos una figura que representa a Dios y frente a él una serie de personajes en actitud orante

2
Escena 1

DISPOSICIÓN DEL ORDEN DE LA NATURALEZA. Una figura de pie que representa a Dios pone orden en el caos ordenando el firmamento en círculos concéntricos

Escena 2

LA CREACIÓN DEL ALMA DE ADÁN. Dios se inclina sobre la tierra para formar a Adán del barro que se encuentra en el suelo. La figura de Adán prácticamente ha desaparecido

3
Escena 1 CREACIÓN DE EVA. Dios saca la costilla de Adán que se encuentra dormido y crea a la mujer
Escena 2

EL PECADO ORIGINAL. Adán y Eva junto al árbol con la serpiente enrollada. Vemos a Eva con los pechos desnudos, la figura de Adán está algo mutilada

4
Escena 1 ADÁN TOMA CONCIENCIA DEL PECADO AL VERSE DESNUDO ANTE DIOS. De esta escena sólo queda la figura de Dios
Escena 2 LA EXPULSIÓN DEL PARAÍSO. Eva llora sobre el hombro de Adán en presencia de Dios
5
Escena 1 EL ÁNGEL GUARDA EL PARAÍSO. Un querubín con cuatro alas y un ángel con espada guardan el paraíso
Escena 2

ADÁN Y EVA SON OBLIGADOS A TRABAJAR. Vemos a Adán con una azada (trabaja en el campo) mientras que Eva tiene en sus manos una rueca para hilar. Ambos están cogidos de la mano

6
Escena 1 EL SACRIFICIO DE ABEL. Dios recibe desde una nube la ofrenda que le hace Abel
Escena 2 EL CRIMEN DE CAÍN. Caín parece degollar a su hermano Abel

Capiteles del lado derecho
7
Escena 1 SEM, CAM Y JAFET MARCHAN A POBLAR EL MUNDO.
Escena 2

SEM CUBRE A SU PADRE NOÉ EMBRIAGADO POR EL VINO. Sem cubre la desnudez de su padre mientras que Jafet con una espada en la mano sujeta a Cam

8
Escena 1

LA ELECCIÓN DE ABRAHAM POR DIOS. Escena casi desaparecida, Abraham de rodillas escucha al ángel de Yahveh

Escena 2 ABRAHAM SE PONE EN MARCHA HACIA BETEL. Vemos a Abraham montado a caballo que se pone en marcha hacia Canaan
9
Escena 1 SACRIFICIO DE ISAAC. Abraham prepara el sacricio de su hijo Isaac
Escena 2

EL CORDERO DEL SACRIFICIO. Vemos a Abraham con el cuchillo en alto y la mano de Dios que detiene el sacrificio. En primer plano vemos el cordero del sacrificio

10
Escena 1

APARICIÓN DE LOS ÁNGELES A ABRAHAM EN MAMBRÉ. Según el Antiguo Testamento, tres ángeles se presentan ante Abraham en el encinar de Mambré y le prometen que será padre de una numerosa descendencia

Escena 2

BANQUETE QUE OFRECE ABRAHAM A LOS ÁNGELES. Convite que ofreció Abraham a los ángeles enviados de Yahvéh y la risa de Sara que no cree que pueda tener hijos debido a su avanzada edad (en el extremo derecho de la mesa)

11
Escena 1 LA ZARZA ARDIENDO. Moisés se descalza pues está pisando suelo sagrado mientras contempla la zarza ardiendo
Escena 2 MOISÉS IMPLORA POR SU PUEBLO. El capitel se encuentra en bastante mal estado, pero se aprecia la figura de Moisés con los brazos abiertos
12
Escena 1

INSTITUCIÓN DE LOS JUECES DE ISRAEL. Vemos a Moisés de pie instruyendo a los jueces (sentados) que se encargarán de regir el destino del pueblo de Israel

Escena 2

ENTREGA DE LAS TABLAS DE LA LEY. Vemos a Moisés que parece llevar un par de cuernos pero que en realidad son dos lenguas de fuego que surgen de su cabeza después de haber estado en presencia de Dios

Hay que mencionar que todos los capiteles se encuentran en bastante mal estado y su interpretación es difícil para ojos no avezados, por lo que para el seguimiento de los mismos hemos seguido la misma interpretación que la propia Catedral da de ellos. Además la narración discurre ordenadamente de izquierda a derecha: Génesis y Éxodo, pero el capitel que narra el sacrificio de Isaac debería ir detrás del capitel de la aparición de los ángeles en Mambré y aquí el orden está alterado. No sabemos el motivo de este error.

Por encima de los capiteles corre una larga imposta que discurre desde un lado a otro de la portada, pasando por encima de los capiteles y el arco ornamental de la puerta. Este friso se encuentra decorado con un cordón de perlas entrelazado entre los que sobresalen figurillas que se encuentran como prisioneras del cordón. Algo bastante repetido en la decoración de esta portada.

Las hojas de la puerta son de madera de pino y no son las originales. Si son originales los 411 clavos que tiene la puerta, 201 en la hoja de la izquierda y 210 en la hoja de la derecha, así como los herrajes y aldabas que tiene, aunque de estas hay constancia de que han tenido que ser repuestas por haber sido robadas en alguna ocasión. El ventanuco que abre al exterior fue abierto en el siglo XIX para el control del sacristán que pasaba la noche en el interior de la Catedral. La puerta dispone de dos aldabas situadas en alto que eran usadas por aquellas personas que usaban cabalgaduras, las dos más pequeñas que eran usadas a nivel de calle en la actualidad han desaparecido y sólo quedan las marcas de su ubicación.

Pila-fuente de jardín

Otro elemento de tradición románica se encuentra en el patio claustral del actual Museo de Bellas Artes de Valencia. En este lugar se encuentran principalmente los elementos pétreos recuperados en la ciudad de Valencia a lo largo del tiempo.

Según la hipótesis de trabajo y estudioso del románico, Francisco José Soriano Gonzalvo, se trata de una pila o taza que debió pertenecer a una fuente ornamental, tal vez procedente del jardín o patio del antiguo y ya desaparecido Palacio Arzobispal. Se desconoce su procedencia y como entró a formar parte de los fondos del Museo. Destaca por su decoración en forma de friso decorado en relieve de la copa. En bastante buen estado de conservación, esta copa lanzaría a través de las aberturas que tienen en la boca las máscaras que la decoran, agua sobre otra taza situada en un nivel inferior. Se da la circunstancia que su parte trasera está fragmentada ya que en algún momento de su historia fue mutilada para dejarla apoyada en un muro tal y como hoy día la podemos contemplar. Esta mutilación fue realizada de una forma bastante torpe como fácilmente se puede apreciar.

La decoración está formada por grandes aves de rapiña que enfrentadas picotean con fuerza sobre unas máscaras grotescas. Esta iconografía es propia del románico y además es el único elemento de entre los que vamos a citar que tienen un cierto componente no estrictamente religioso. En algunas publicaciones se hace constar a este elemento como una pila bautismal, aunque la presencia de las aberturas en la boca de las máscaras parecen desaconsejar esta interpretación.

Capiteles de la portada de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol

Una tercera manifestación románica la encontramos en este mismo museo, son tres capiteles procedentes de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol que se levantaba en la calle Avellanas esquina con la calle Cabillers (a espaldas del Palacio Arzobispal) y que fue derribada en 1862 ante el avanzado estado de ruina en que se encontraba. La portada de finales del siglo XIII, era de estilo románico tardío, estaba formada por tres arquivoltas abocinadas lisas que descansaban en otros tantos capiteles que apoyaban en columnas. En total tres columnas con tres capiteles en cada lado. Solo se han conservado tres capiteles del conjunto de la portada. Fueron identificados de manera casual entre otros elementos arquitectónicos que se encontraban dispersos por el museo.

Los capiteles que se conservan, correspondían al lado derecho de la portada, ostentan una decoración figurativa con formas de aves fantásticas, máscaras y seres quiméricos (dragones) junto con serpientes enroscadas entre lazos vegetales. Todas ellas representaciones maléficas, símbolo del mal. El capitel central se decora con una máscara realizada con formas vegetales que a su vez sujetan mediante tiras perladas a dos aves rapaces. El capitel de la derecha decora la copa con una máscara monstruosa de la que tiran dos aves rapaces mediante tiras perladas. En el capitel de la izquierda dos extrañas aves entrelazan sus largos cuellos.

Del aspecto general de la portada, se ha conservado un dibujo realizado antes de su demolición, que nos permite contemplar su estructura y forma en su lugar de emplazamiento. Algunos autores proponen como fecha de construcción de la portada alrededor de 1291.

Portada norte de la Iglesia de San Juan del Hospital

La Iglesia de San Juan del Hospital construida por la Orden Militar de los Hospitalarios de donde toma el nombre, se encuentra en la actual calle de Trinquete de Caballeros. Se trataba de un complejo formado además de por la iglesia por un hospital y un convento hoy desaparecidos. La fachada norte de la iglesia que se corresponde con uno de los laterales del templo se abre a un patio interior descubierto donde se encuentra uno de los tres accesos que tiene el templo.

La portada norte del templo se data en siglo XIII, está formada por un gran arco de medio punto formado por dovelas lisas y limitadas por molduras en bordón. El arco descansa sobre una imposta corrida directamente sobre el muro.

La puerta norte tiene en la parte superior de la clave central, el primitivo escudo de la orden de San Juan de Jerusalén (cruz blanca sobre fondo rojo), que sería años después transformado por el que puede verse estilizado en el óculo superior. El escudo, con la cruz llana de madera, permitió que los investigadores fecharan la construcción de este templo a los primeros momentos de la conquista de la ciudad, antes incluso que la Portada del Palau de la Catedral de Valencia, considerada desde siempre como el elemento cristiano más antiguo de la ciudad. Fue el papa Alejandro IV quien durante su pontificado autorizó el cambio de escudo de la Orden Hospitalaria, dado que este papa ocupó el trono de San Pedro entre 1254 y 1261, es de lógica suponer que nuestra portada tuvo que ser construida entre 1238 (año de la conquista) y 1261 (año de fallecimiento del pontífice).

En la fachada sur podemos encontrar su hermana gemela con algunas pequeñas variaciones. Una de ellas es la existencia junto a la puerta de entrada de un gran arcosolio con arco apuntado con fines funerarios. Esta puerta sur era la que daba al patio considerado como la zona cementerial del conjunto.

El templo de San Juan del Hospital tiene tanto elementos románicos como góticos. Como propios del románico, además de las puertas mencionadas, podemos citar los contrafuertes que soportan el peso de los muros y en especial los de la zona del ábside, los vanos con forma de saeteras y la poca altura que se percibe debió de tener la primitiva construcción, determinada al exterior por una sucesión de canecillos en el muro izquierdo de la puerta norte y al interior por la altura de las bandas rojas y blancas del ábside que delimitan perfectamente la altura que debió tener el templo primitivo. Un estudio en profundidad nos podría llevar a la conclusión que este templo nació en su inicio con una estructura románica plena aunque bien pronto fue siendo sustituida por elementos constructivos más próximos al gótico.

Portada norte del Monasterio de San Vicente de la Roqueta

El monasterio de San Vicente de la Roqueta, era un conjunto formado por iglesia, convento y hospital construido al poco de la conquista cristiana de Jaime I. Sobre este sitio ya se levantaba desde siglos atrás un templo y algún tipo de conjunto de carácter sepulcral que desconocemos por falta de investigación arqueológica, ya que el sitio es considerado como el lugar donde reposaron los restos de San Vicente Mártir. Además durante la dominación musulmana el templo era la única iglesia mozárabe de la ciudad que gozó de cierta tolerancia.

La portada norte tiene su acceso desde el interior del claustro aunque esta puerta aparece en la actualidad completamente cegada. Se trata de una portada adscrita al románico tardío y su correspondencia con el interior del templo es la actual Capilla de San Vicente Mártir. Datada entre 1240 y 1287, se trata de una portada de medio punto abocinada formada por cuatro arquivoltas que apoyan sobra una imposta corrida con decoración vegetal sostenida a su vez por tres columnas acodilladas a cada lado de la portada. Las columnas disponen de capitel troncocónico, fuste liso y basa sobre un pequeño zócalo. La única decoración que nos queda es la de los capiteles con escenas relativas al martirio de San Vicente Mártir. No dispone de tímpano y en la actualidad la portada está completamente desfigurada por las capas de pintura blanca que ha recibido a lo largo del tiempo, además la parte superior de las arquivoltas han sido mutiladas al construirse el piso alto del claustro. La arquivolta interna apoya en una pequeña columnilla con estilizado capitel no decorado.

De derecha a izquierda podemos ver en sus capiteles historiados las siguientes escenas: San Vicente azotado por dos soldados, el martirio del aspa (el ecúleo), el martirio de los garfios (para desgarrar las carnes), el santo sobre una parrilla de fuego, San Vicente en la celda con el suelo cubierto por cristales y cerámica punzante y por último la muerte del santo mientras dos ángeles recogen su alma para llevarlo al cielo. A estos capiteles se les denomina capiteles del ciclo de la pasión de San Vicente.

A destacar el distinto esquema compositivo de los capiteles de la derecha con los de la izquierda. Las figuras de los capiteles de la derecha están separados por pequeñas columnillas que crean tres espacios, la central ocupada por la imagen del santo y las dos laterales para los verdugos que lo torturan. Sin embargo las representaciones escénicas están enmarcadas en interiores que se remarcan por la presencia de arquillos en la parte superior. En los capiteles del lado izquierdo este esquema compositivo de separación por columnillas desaparece. Recordar que en la Puerta del Palau de la Catedral de Valencia, las escenas de los capiteles también se encuentran separados mediante columnillas y que ambas portadas son coetáneas.

Portada occidental del Monasterio de San Vicente de la Roqueta

La portada occidental situada a los pies de la iglesia está formada por un arco de medio punto ligeramente abocinado con cuatro arquivoltas que apoyan en seis delgadas columnas. En la actualidad faltan las columnas de los extremos pero se conservan "in situ" los capiteles. Destaca esta portada por la ausencia tanto en las arquivoltas como en los capiteles de cualquier tipo de decoración figurada o vegetal. La portada daba servicio a dependencias interiores del convento, aunque en la actualidad hace funciones como un tramo más de la nave central. Está construida en piedra y los capiteles adoptan forma troncopiramidal invertida.

Virgen de las Batallas o de las Victorias - Iglesia de San Andrés

En la iglesia de San Andrés situada en la calle Colón de nuestra ciudad, podemos encontrar esta talla románica de autor anónimo fechada en el siglo XIII y que lleva por nombre Virgen de las Batallas. Debe su nombre ya que según es tradición bastante fundamentada, que el rey Jaime I el Conquistador llevaba siempre consigo una talla de la Virgen María cuando entraba en batalla. Esa imagen fue donada por el rey a la ciudad de Valencia una vez conquistada y quedó entronizada en la Ermita de San Jorge custodiada por el Centenar de la Ploma, cuerpo militar que se encargaba además de la custodia de la Real Senyera cuando esta entraba en batalla o se desplazaba a algún lugar.

La ermita de San Jorge que se encontraba junto al conocido como Portillo de San Jorge fue derribada, pero la talla pasó a ocupar un lugar en la cercana Iglesia de San Andrés (hoy Iglesia de San Juan de la Cruz) en la actual calle del Poeta Querol. En 1939 ante los daños sufridos por esta iglesia y su no apertura al culto, la imagen fue trasladada a la nueva Iglesia de San Andrés que se encuentra en la calle Colón.

La imagen que fue restaurada recientemente por el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, le ha sido devuelta su policromía original y ha revelado dos datos de especial importancia. Primero que el Niño Jesús que está sobre sus rodillas no es original, es una imagen barroca del siglo XVII, así como que la corona que porta tampoco corresponde con el momento de su talla aunque ambos aspectos saltaban a la vista sin necesidad de ser un experto.

La talla de la Virgen de las Batallas presenta la típica imagen románica de Virgen sedente (Maiestas Mariae), adopta una posición frontal hierática sin apenas relación con el Niño. En su mano derecha lleva un fruto (probablemente la manzana del paraíso). Está realizada en madera policromada, y en su parte trasera lleva una anilla para colgarla bien del caballo, bien de un lugar más estable. La parte trasera de la imagen es lisa ya que está construida para ser contemplada sólo por su parte frontal. La talla del Niño que lleva en sus rodillas ha sido también restaurada y vuelta a colocar en su lugar a pesar de no ser contemporánea del original.

Dado que parece estar confirmada la presencia de esta imagen desde el mismo momento de la conquista y su entrega a la ciudad por parte del rey Jaime I y dado que no existían artesanos de la talla en la reconquistada ciudad de Valencia, parece confirmarse que la imagen procede de algún lugar de la antigua Corona de Aragón sin que podamos precisar cual, y que llegó en sentido figurado batallando a la grupa de un caballo.

Cristo del Salvador - Iglesia del Salvador

En la calle Trinitarios de nuestra ciudad se alza la Iglesia del Salvador, uno de los templos más antiguos de la ciudad, por no decir el más antiguo. En su altar mayor se conserva el Cristo del Salvador, talla románica de transición al gótico fechada con anterioridad a 1250.

Según la tradición, el Cristo apareció en la ciudad subiendo por el río Turia contracorriente un 9 de noviembre de 1250. Según la leyenda este Cristo fue tallado por Nicodemo y arrojado al mar en Beirut (Líbano) por cristianos temerosos de que fuera destruido por parte de los musulmanes que asolaban la ciudad; es por este motivo que en ocasiones a este Cristo se le ha llamado de Cristo de Berito (de Beyruth).

De lo dicho hasta ahora lo único que parece cierto es que apareció flotando sobre el río Turia, de como llegó a navegar por aguas del Mediterráneo y del Turia no se sabe, y menos de su procedencia. Este Cristo guarda semejanza estilística con el conocido Cristo de Teverga que se encuentra en la Colegiata de San Pedro en Teverga (Asturias). Nuestro Cristo mide cerca de tres metros de altura y pesa más de 300 kilos.

La imagen del Cristo del Salvador conserva caracteres románicos, como el tamaño del paño de pureza (perizonium), cierto de aire de majestad sin huellas de padecimiento y serenidad en su rostro muerto. Su cercanía al gótico se manifiesta en que ya se nos representa un Cristo muerto al contrario que en el románico que se nos presenta como un Cristo vivo. Cristo está clavado a la cruz con tres clavos en lugar de cuatro como habitualmente se le suele representar en el románico. Su llegada de forma milagrosa a nuestras costas no nos permite decir más cosas del mismo, salvo que con toda seguridad procede de un taller alejado del reciente creado Reino de Valencia.

El Cristo destaca por la extraña posición que adopta su cabeza, como desplazada del eje del cuerpo, se especula con la posibilidad que fuera parte de un grupo escultórico formado por un Descendimiento y que en ausencia de las otras figuras adopte esa posición extraña su cabeza. La parte posterior del Cristo no está tallada, lo que nos indica claramente que el Cristo fue tallado para ser visto de frente.

Como aportación particular considero que el gran tamaño del Cristo también es indicativo que el mismo estaba pensado para estar situado en un lugar alto, a una altura suficiente para que visto desde abajo el Crucificado tuviera un tamaño normal. Y que tal vez el Cristo no fuera parte de un conjunto y que la extraña posición de la cabeza fuera necesaria para ser vista desde un punto en concreto en función de la situación en que iba a encontrarse. Por otro lado no es extraño que el Cristo llegara a través del mar hasta nuestras costas, los transportes solían hacerse en barco y en ocasiones los naufragios y los ataques piratas, llevaban consigo que la carga inútil fuera arrojada al mar por estos. Sin ir más lejos en nuestra ciudad tenemos al Cristo del Grao en la Iglesia de Santa María del Mar, cuya tradición nos indica que llegó procedente del mar atado a una escalera.

Virgen de los Estudiantes - Iglesia de San Juan del Hospital

Hablamos de una tosca talla románica de madera donde se representa la Virgen María en posición sedente y con el Niño Jesús sobre su rodilla izquierda sentado lateralmente. La virgen lleva en su mano derecha un libro, mientras que el Niño Jesús lleva la bola como símbolo de poder sobre el mundo. Fue entronizada en su capilla de San Juan del Hospital hacia finales del siglo XX. Cuando fue adquirida le faltaba la mano derecha y la corona, además del mal estado general de la madera y la falta de policromía por el paso del tiempo. Fue restaurada en 1975 por el escultor José Esteve Edo y policromada con pigmentos naturales y pan de oro por A.Barat.

La historia de su hallazgo es harto curiosa, fue comprada por unos cazadores a un pastor de Rada de Haro (Cuenca) que la tenía abandonada entre un montón de leña. Los cazadores conscientes del valor artístico que tenía pagaron por ella dos jamones y 1.500 pesetas de las de 1967. Fue donada por los cazadores a la Iglesia de San Juan del Hospital para su veneración. Por el hecho de llevar un libro en sus manos, ha sido especialmente venerada por los estudiantes.

Restos de ventana - Casa Museo Mariano Benlliure

La casa-museo Benlliure alberga dos capiteles y una imposta que proceden del desaparecido Palacio Episcopal medieval antes de la reforma del palacio realizada por los arzobispos Andrés Mayoral (entre 1738-1769) y Francisco Fabián y Fuero (entre 1773-1794).

No vamos a alargarnos en exceso sobre estos elementos ya que no hemos tenido oportunidad de verlos y la única referencia que tenemos de ellos es la que nos proporciona Francisco Soriano Gonzalvo que tuvo la ocasión de catalogarlos y estudiarlos. Los citamos en este trabajo al menos para que quede constancia de su existencia.

La razón que estas piezas arqueológicas se encuentren en la Casa Museo Benllilure es bien sencilla, pues de todos era conocida la afición de José Benlliure Gil por coleccionar antiguedades de diversas procedencias. Las piezas arqueológicas se encontraban en el Museo Diocesano del Palacio Arzobispal, después de la destrucción del palacio en 1936 al inicio de la Guerra Civil, estas desaparecieron hasta que fueron redescubiertas en el año 2001 por Soriano Gonzalvo.

Siguiendo las descripciones de Francisco Soriano, los restos hallados deben pertenecer a una ventana trifora y son dos capiteles y una imposta:

• Capitel esculturado de piedra caliza decorado con cuatro parejas de aves monstruosas afrontadas que sujetas unas cintas perladas en su boca. La parte superior del capitel se adorna con un ábaco formado por ocho pequeños cubos o torrecillas.

• Capitel de piedra caliza decorado con cuatro parejas de animales monstruosos afrontados, parecidos a leones rampantes. Al igual que su gemelo el ábaco está formado por ocho torrecillas que sostenían una imposta.

• Imposta que por su tamaño hace juego con los capiteles, esta decorada con un entrelazado de cordón doble. En los extremos de la imposta podemos ver dos expresivas caras humanas.

Fechados hacia el año 1250, sus características hacen pensar que sean materiales importados del norte de Cataluña, tal vez de la zona gerundense, y que fueron traídos ex-profeso para el Palacio Arzobispal de nuestra ciudad.


Otras manifestaciones románicas en la Comunidad Valenciana

La Moreneta del Carmen    
Convento de la Encarnación de Valencia
Mare de Deu de la Taronja   
Olocau del Rey
(Castellón)
Santa María de Carlet
Carlet (Valencia)
Mare de Deu del Rebollet   
Oliva (Valencia)
Portada Iglesia de San Jaime   
Bel (Castellón)
Portada Iglesia de San Mateo
San Mateo (Castellón)