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Popularmente se le conoce con el nombre de "La Nau", por su lugar de emplazamiento en la calle
de la Nave. Y el nombre de la calle debe su nombre a que en este lugar existió un mesón que llevaba por nombre Nave (Nau).
Declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1981.
Se trata de un edificio exento que ocupa una manzana completa, con sus
dependencias ordenadas alrededor de un gran patio claustral de doble altura y que hasta hace
unos años albergaba varias facultades. Hoy es la sede central de los servicios de la
Universidad de Valencia.
La
entrada principal es la recayente a la calle de la Nave, con una placa en su dintel que dice UNIVERSIDAD LITERARIA,
pero habitualmente se entra por la
puerta existente en la calle Universidad, con un rotulo que dice UNIVERSITAT DE VALENCIA. Aun tenemos
otra
tercera puerta que recae a la Pl.del Patriarca, con un rotulo que dice ESTUDI GENERAL y que da
acceso directamente al Patio rectoral.
Como hecho curioso cabe destacar que en el vestibulo de entrada de la calle Universidad, el suelo es de
metracrilato transparente, ya que por debajo del mismo podemos observar restos de las antiguas
murallas árabes que dispuso la ciudad en los siglos de dominación musulmana.
Los primeros datos que tenemos de la existencia de un Estudi General se remontan a 1412, el cual se situaba
en las cercanías de la
Iglesia de San Lorenzo. Pero tal institución no cumplía las expectativas requeridas, además la escasez de
centros de enseñanza en la ciudad era más que patente, así los Jurados de la Ciudad propusieron el 28 de septiembre
de 1490 la creación de un Estudi General (Estudio General) con aulas suficientes para las diversas
enseñanzas.
La idea tuvo excelente acogida y el 1 de abril de 1493 la ciudad compra a Isabel Saranyó una casa situada
en la parroquia de San Andrés, provista de dos huertos y dos patios, lindante con
unos baños, con el muro viejo y con algunas casas y vías públicas. Las obras comenzaron inmediatamente y todas
ellas se encaminaron a la instalación de un Estudio General; pero no adquirieron definitivo
impulso hasta el año 1498 en que el célebre maestro de obras Pere Compte, autor de
La Lonja de los Mercaderes fue contratado para
construir el edificio. Pere Compte y Pere Bernia se comprometen con los jurados a finalizar
"nou sales i tres generals" (nueve salas y tres generales).
El 30 de abril de 1499 fueron aprobadas por los Jurados de la Ciudad las Constituciones para el establecimiento de la institución.
En ellas se recogía el régimen jurídico del Estudi General.
Con estas constituciones se pretendía elevar el rango de los estudios impartidos en este
nuevo "Estudi General" y poder conceder títulos de bachilleres y doctores.
En el mes de mayo de este mismo año se procedió con toda pompa y brillantez
a la bendición del nuevo centro de enseñanza. El pontífice Alejandro VI, por bula de 23 de enero
de 1501 y el rey don Fernando el Católico, por privilegio otorgado el 16 de febrero de 1502, concedieron
a la Universidad de Estudios Generales de Valencia, entre otros muchos privilegios e inmunidades, el
de poder enseñar todas las facultades y ciencias, licenciando y doctorando con la misma amplitud
con que venían haciéndolo las universidades de Roma, Bolonia y Salamanca. Quedaban por tanto
confirmadas las constituciones aprobadas unos años antes.
El Justicia y los Jurados participaron al pueblo valenciano tan importantes concesiones por
medio de una cridá, o pregón público, el 13 de octubre de 1502, a la vez que se participaba a
todos los habitantes de Valencia, "mes populosa que ciutat de tota Spanya", que se acababa de
establecer en ella un Estudio General, donde se explicarían todas las ciencias y facultades,
como hasta entonces no había ocurrido.
La nueva Universidad, desde un principio dio grandes resultados y alcanzó pronto justa fama por el
florecimiento brillantísimo en el desarrollo de todas las enseñanzas, saliendo de sus aulas, al
correr de los siglos, verdaderas lumbreras, cuyos nombres brillaron en todas las ramas del
saber.
En 1765 se instala en las dependencias de la Universidad la
Real Academia de Bellas Artes de
San Carlos, ocupando las salas en la zona recayente a las actuales calle Salvá y la esquina de la calle Universidad. Efectúa
obras para su adecuación el arquitecto Vicente Gascó Massot (1734-1802). La Academia de San Carlos ocuparía la Universidad
hasta 1850 en que la abandona para ocupar el desamortizado
Convento del Carmen.
Al comenzar la Guerra de la Independencia, la Universidad cerró sus puertas, ya que profesores y alumnos se habían
alistado para empuñar las armas contra el francés. Se crearon batallones de estudiantes que fueron enviados a la defensa de
Zaragoza y Barcelona mientras duró la guerra. El 7 de enero de 1812 durante uno de los asedios a la ciudad, una
bomba cayó en la Biblioteca de la Universidad destruyéndola y quemando una ingente cantidad de libros. Muchos de ellos
(los más valiosos) habían sido puestos a salvo previamente pero aun así el destrozo fue enorme, y más cuando el incendio
se propagó al resto del edificio ardiendo buena parte de la Universidad.
Cuando el general Suchet entró en la plaza rendida lamentó profundamente aquel desastre
y dispuso que el antiguo y despoblado convento del Carmen fuera hogar provisional de los
suspendidos estudios. Como hecho anecdótico podemos decir que la Universidad fue durante un corto periodo de tiempo hospital
de prisioneros.
Finalizada la guerra, el edificio de la Universidad comenzó a ser reconstruido. Se adoptaron soluciones acordes
a los moldes académicos de severos tonos y líneas arquitectónicas clásicas,
sin volver a soluciones arquitectónicas pasadas. Durante los siglos XIX y XX principalmente
se ha procedido a reformar el edificio adáptandolo a las necesidades de cada momento, dándole su configuración
actual.
En lo que se refiere a las fachadas del edificio, debemos destacar las obras llevadas a cabo en 1790 por
el arquitecto Joaquín Martinez que levanta parte de las fachadas recayente a la calle de la Nave y la calle
de la Universidad, en 1840 Timoteo Calvo termina la fachada de la calle de la Nave y parte de la actual
plaza del Patriarca, Antonio Martorell realiza hacia 1886 el resto de la fachada de la calle Universidad y
parte de la calle Salvá, Javier Goerlich en 1954 termina la fachada de la calle Salvá y parte de la plaza
del Patriarca y por fin en 1965 el arquitecto Emilio Rieta levanta la
fachada que quedaba pendiente en la plaza
del Patriarca para lo que hubo que derribar en 1954 unas casas adosadas a la misma. Todos ellos mantienen la misma estructura
neoclásica siguiendo un plan director que había sido elaborado en 1839 por Timoteo Calvo Ibarra (1799-1879).
El edificio articulado alrededor del patio claustral y otro más pequeño conocido como rectoral,
presenta una planta cuadrada muy irregular y levanta dos alturas. Construido sobre un zócalo de piedra,
en ladrillo rojo cara vista con vanos adintelados abiertos en los muros y balcones con balaustres de piedra y frontones clásicos.
La cornisa presente una barandilla abalaustrada y sobre el lugar que ocupa la Capilla se alza una cúpula.
En 1964 se construye la fuente adosada a una de las paredes exteriores del edificio de la Universidad, que
da a la Plaza del Patriarca, obra de
Octavio Vicent. En ella están representados al que fue rector de la Universidad
Vicente Blasco (no confundir
con el famoso escritor), el papa
Alejandro VI, y los reyes
Fernando el Católico e
Isabel la Católica. En el centro una figura
femenina desnuda realizada en mármol en representación de
la Sabiduria.
Sobre la parte superior de la fuente a modo de cenefa una inscripción que dice: S.P.Q VALENTINVS
acrónimo de "Senatus Populusque Valentinus" (En el nombre del Senado y el Pueblo de Valencia). Todo
un guiño al antiguo emblema de las legiones romanas (SPQR).
El severo edificio ocupa toda la manzana. Sus cuatro fachadas recaen a las siguientes calles y plazas:
c/Universidad, c/Salvá, c/ de la Nave y Plaza del Patriarca.
De sus tres puertas, la principal se halla en la calle de la Nave, frente al
Real Colegio del Corpus Christi, llamado popularmente del Patriarca. Al
penetrar en la Universidad por la calle de la Nave,
se encuentra a mano derecha la capilla reducida pero elegante, con
su típica imagen titular de la Virgen de la Sapiencia. Al salir de la capilla se
atraviesa un pequeño patio (patio rectoral), donde una amplia
escalera conduce a la gran sala rectoral situada en el primer piso y decorada
con sumo gusto, donde también se ofrecen bellas obras artísticas. Desde aquí se pasa al claustro alto.
Claustro Mayor
En 1844 comienzan las obras del claustro que terminará
el arquitecto Sebastián Monleón en 1871. Sobre un anterior patio claustral del siglo XVIII, se levanta un nuevo claustro con columnas
de orden toscano que sostenían una
galería con aulas. Además Monleón dispone las puertas
de ingreso a las aulas siguiendo el modelo de las ya existentes.
Entre 1943 y 1944 el arquitecto Javier Goerlich levanta la columnata jónica del segundo piso del
claustro del "Estudi General" manteniendo los antepechos de balaustres de la parte inferior y construyendo una nueva balaustrada
en la parte superior.
En 1880 se coloca en el centro del claustro una escultura en bronce de
Juan Luis Vives, realizada por el escultor
José Aixá y fundida en
una sola pieza por el maestro Ríos en los Talleres de "La Primitiva Valenciana". La escultura se levanta sobre un alto
pedestal en cuyo centro podemos leer la siguiente inscripción:
CLARISSIMO SCHOLARI SVO
ET PRAESTANTISSIMO PHILOSOPHO
IOANNI LVDOVICO VIVES
VNIVERSITAS VALENTINA
ANNO MDCCCLXXX
DICAVIT
cuya traducción libre podría ser:
Ilustre erudito y destacado filósofo Juan Luis Vives. Universidad de Valencia. Año 1880. Dedicado
La obra de Juan Luis Vives fue utilizada por los liberales decimonónicos como símbolo del combate contra la
escolástica y precursora de los estudios modernos. Por tal razón, y rebatida la tesis que asociaba
el origen de la universidad a la apocalíptica figura de San Vicente Ferrer, se decidió colocar en 1880 la
imagen del humanista. Juan Luis Vives nació en Valencia en una familia de conversos judíos
y apenas estudió en la recién creada universidad de Valencia pues marchó a Paris. Formado en París a partir de 1509, se
instalará posteriormente en los Países Bajos, allí desarrolló su carrera intelectual. Nunca regresó a España y falleció
en Brujas en 1540.
En 1902
en el IV centenario de la creación de la Universidad, los estudiantes de Bellas Artes colocan
en las paredes del claustro diecisiete grandes medallones
en bajorrelieve vaciados de escayola que nos recuerdan a grandes figuras relacionadas con la Universidad valentina. Así vemos
a los jurados de la ciudad de Valencia que acordaron la creación del "Estudi General" en 1499 o los que publicaron la cridá que
permitió el comienzo de las clases en 1502.
Estas fechas aparecen al pie de los nombres de los jurados: Joan de Vilarrasa,
Jaume Vallés, Damià Bonet, Lluís Almenrich, Bernat Vidal, Pere Beluga, Bertomeu Figueroa, Enric de
Sagra, Pere Esplugues, Simó Sanchis, Joan Albert y del racional Gaspar Amat.
Junto a ellos, encontramos al catedrático Pedro Juan Núñez el helenista más importante de la España
del siglo XVI, al rector Vicente Blasco que en 1787 renovó los estudios con sentido ilustrado y donó su
biblioteca a la universidad; a
Antonio José Cavanilles (1804), estudiante en Valencia pero formado como botánico
en Paris, y al dominico
Vicente Ferrer, a quien se tuvo por lejano inspirador de la universidad.
También es de Sebastian Monleón la construcción del
observatorio meteorológico que realiza en 1861 y el salón rectoral (1864). En la actualidad
dicho observatorio ya no existe al construirse uno nuevo en la actual Av. de Blasco Ibáñez.
Con acceso por este claustro bajo se entra en la Biblioteca de la Universidad. A pesar del destrozo que supuso la bomba
que cayó sobre la biblioteca durante la guerra de la independencia, esta dispone de más de cien mil volúmenes de gran valor,
códices miniados, manuscritos de gran interés, incunables y libros de un valor histórico incalculable. Así encontramos
el único ejemplar que se conoce de "Les obres o trobes en lahor de la Verge Maria" primer libro que se imprimió en España en
1474. También encontramos el libro de caballería "Tirant lo Blanch", una Biblia del Papa Luna Benedicto XIII con notas autógrafas
de San Vicente Ferrer y varias ediciones de los Fueros valencianos. Además de donaciones de diversas bibliotecas, como la que en 1785 realizó el canónigo de la Catedral
de Valencia don Francisco Pérez Bayer y la que en 1787 realizó el rector Vicente Blasco.
Teatro Académico o Paraninfo
El teatro académico, Paraninfo o Salón de actos se construyó a mediados del siglo XVII
por el maestro Vicente Fos según trazas del
padre Tosca (el capellá de les ralletes).
Posteriormente hacia 1733 el arquitecto Felipe Rubio remodelará y ampliará el teatro y en 1869 Sebastián Monleón Estellés efectuó
reformas en el mismo.
De planta casi cuadrada (18 metros por lado y 13 metros de altura), cubre todo su
espacio con una gran bóveda de cañón de dos tramos divididos por un gran
arco fajón de casi 16 metros de diámetro, dos enormes lunetos a cada lado completan esta cubierta y proporcionan
luz al interior. Un graderío ciñe la disposición cuadrilonga del teatro.
Domina en todo el recinto la lógica estructural de sus distintos elementos. Esta severidad
decorativa sólo solo se verá aliviada por la colocación en todo su perímetro de la galería de
retratos de personajes históricos vinculados a la "Universitat de València" que, hasta en la actualidad
circundan todo el recinto.
El nombre de Teatro Académico le viene por la costumbre que existía durante los siglos XVII y XVIII, de representar los estudiantes
obras de teatro en latín y griego, con el objetivo de adquirir destreza y soltura en el manejo de esas lenguas que eran consideradas
de alguna manera como las oficiales en el orden académico.
Capilla de Nuestra Señora de la Sapiencia
Tiene su entrada por el patio rectoral. Consta de una sola nave rectangular, de cuatro tramos con dos tribunas en el
tercer tramo y coro alto a los pies. Cubre sus tramos con bóveda de cañón atravesada por lunetos de
perfil agudo, abriendo el presbiterio un arco triunfal de amplio abocamiento que da paso a la cúpula oval
sin tambor. La cúpula se levanta sobre cuatro arcos torales y presenta óculos que permiten la iluminación interior.
De comedida decoración barroca, la capilla, ofrece un alzado con apilastrados corintios adosados a los
muros, entablamento con resaltos en los ejes de las pilastras y guirnaldas representadas en el friso,
intercolumnios planos formados por arcos que albergan nichos con estatuas y altos zócalos de azulejos.
La capilla de la Sapiencia, en origen, fue una estructura gótica proyectada por Pere Compte entre 1498-1499, y
reedificada en su totalidad entre 1735 y 1737 por el maestro de obras Miguel Martínez. La cabecera está presidida por la
tabla de la Virgen de la Sapiencia, pintada por Nicolás Falcó en 1516, instalada en un retablo barroco de
madera dorada del siglo XVIII, decorado con pinturas de San Buenaventura, Santo Tomás de Aquino y San
Vicente Ferrer como arcángel, atribuidas al pintor Evaristo Muñoz.
Los muros articulados por apilastrados corintios que
sostienen un entablamento volado que sirve de andador,
están adornados con pinturas y esculturas sobre
altos zócalos de azulejos.
Destacan los lienzos: del Beato Gaspar Bono de José Camarón (1730-1803), San Vicente Ferrer en la fundación del
"Estudi General" anónimo del siglo XVII, San Luis Bertrán de Antonio Planes (1742-1821), el Ángel Custodio de M. Moreno pintado
en 1945, San José de Calasanz de Manuel Camarón Meliá (1763-1806) hijo de José Camarón, el Beato Nicolás Factor de José Vergara (1726-1799)
y las esculturas de: San Isidoro, obra en piedra de 1944 de Vicente Benedito Baró (1884-1956) y San Bruno en piedra caliza de Ignacio Vergara
(1715-1776).
La decoración es muy contenida, se reduce a los elementos moldurados y elegantes golpes de talla en el
intradós de los arcos fajones y enmarcaciones de las ventanas. Abundan los escudos de la ciudad, que
ejerció el patronato de la Universitat, en el remate del retablo, la clave de la cúpula y el centro de cada uno de
los tramos de la bóveda.
La capilla ha sido utilizada desde su fundación, no sólo para la celebración de actos religiosos: en ella
tenían lugar toda clase de actos académicos solemnes, como la colocación de grados. Desde 1987 se
procedió a su restauración integral, reabriéndose en enero de 1990.
Patio rectoral
Realizado a finales del siglo XIX en estilo renacentista por Timoteo Calvo, siguiendo las trazas de los palacios romanos del siglo XVI.
Así junto a los arcos
de medio punto, encontramos la decoración típica de esa época como son: nichos con esculturas, medallones en relieves y vanos abiertos en los
muros a la mas pura estética clásica. Levantado con tres alturas, en el piso bajo podemos encontrar algunos medallones realizados por Bernardo
LLácer con representaciones
simbólicas de Newton (Ciencias),
Hipócrates (Medicina), Petrus Lombardus (Letras) y Justiniano (Derecho), las cuatro enseñanzas que en ese momento se imparten en la Universidad.
Fotografias varias
La Universidad en el recuerdo
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