Historia de la ciudad de Valencia desde su fundación hasta la llegada de Jaime I
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Fundación de la ciudad (Época republicana romana)
Casi todos los autores están de acuerdo en que la ciudad de Valencia fue fundada en el 138 antes de Cristo por el cónsul
de Hispania Décimo Junio Bruto con el nombre de Valentia Edetanorum, y que sus primeros habitantes debieron ser legionarios itálicos
licenciados de las guerras lusitanas.
Después de la caída de la monarquía romana, el poder pasó a ejercerlo el Senado de Roma, que elegía a dos cónsules
y que se encargaban del poder ejecutivo mientras el Senado se encargaba del poder legislativo. A este periodo se le llamó
Época republicana.
El tiempo de permanencia en la legión era de veinticinco años, pasado este tiempo el soldado era licenciado y se le
asignaban tierras en propiedad. Los legionarios tenían prohibido casarse pero era práctica habitual que estos convivieran con
mujeres (esclavas o libres) y tuvieran hijos con ellas, por lo que una vez licenciados los soldados se establecían con
sus familias en los lugares asignados.
Se ha especulado con la posibilidad de que los fundadores de la ciudad fueran los lusitanos derrotados y que
hubieran sido deportados hasta este territorio. Esta hipótesis se ha descartado en base a los nuevos hallazgos
entre los cuales se destaca la aparición de monedas acuñadas en Valencia con nombres de magistrados de clara raíz itálica.
El nombre además de Valentia que vendría a significar “valiente” no parece corresponderse con una población derrotada y
deportada, además el hecho de constituirse con el estatus de colonia itálica, le daba privilegios sobre otras ciudades
como podía ser Sagunto que sólo ostentaba el titulo de aliada y que sin embargo era mucho más antigua y poblada.
Tito Livio nos dice:
Anno Urbis conditae DCXVI Junius Brutus cónsul in Hispania ist, sub Viriatho militaverunt,
agros et oppidum dedit, quod vocatum est Valentia.
cuya traducción podría ser:
En el año 616 de la fundación de Roma, Junio Bruto cónsul en Hispania, a los que habían luchado en tiempos de
Viriato, concedió campos y una ciudad a la que se llamó Valentia.
Roma se fundó en el año 753 ac, por tanto el año 616 de la fundación de Roma se corresponde con el 138 ac de nuestro calendario.
El lugar escogido para fundar la ciudad era una
isla en medio del río Turia, la única zona apta para el cultivo ya que
todos los alrededores eran zonas pantanosas e insalubres. Se dice que desde el Puig hasta Cullera era toda zona de
marjales y pantanos y en medio la Albufera, que era veinte veces mas grande de lo que es en la actualidad. Por tanto
esta zona era la única posible para un asentamiento.
El lugar escogido además tenía dos ventajas añadidas, se situaba en el camino de la vía Heraclea, más tarde conocida
como Vía Augusta, y además en zona equidistante entre las iberas Arse (Sagunto) y Saetabis (Xátiva), lo cual permitía
un cierto control del territorio levantino. La Via Augusta cruzaba la peninsula desde Cadiz hasta los Pirineos.
La elección de un lugar tan estratégico para fundar una ciudad abona la hipótesis de que los fundadores
no pudieron ser los lusitanos derrotados puesto que estos no serian de fiar. Era necesaria una población fiel a Roma
para dominar un territorio todavía no controlado al poder efectivo de Roma.
Se calcula que el número inicial de pobladores de la nueva ciudad alcanzaría los dos mil habitanes y que en principio estos
habitarian en tiendas de campaña y chozas, hasta que fueran construidas las viviendas con adobe y suelo de mortero y cal.
La ciudad de Valencia se configuraba alrededor de dos calles perpendiculares en cuyo centro se situaba el foro, con sus
templos, edificios públicos y de administración. Estas calles eran el Cardo (eje norte-sur) y el decumano (eje este-oeste).
El cardo se correspondería con la actual calle Salvador y el decumano con la calle de Caballeros. El punto de unión de
ambas calles se situaba en la actual
Plaza de la Almoyna y en ese punto se situaba el foro.
La extensión aproximada de la ciudad podría establecerse entre la actual plaza de la Reina y la orilla del río Turia en el eje norte
sur, y entre la calle Serranos y la calle Avellanas en el eje este-oeste.
Poco se sabe de la época republicana de la ciudad de Valencia. Se tiene constancia que la ciudad fue arrasada en el año 75 antes de
Cristo en el marco de las guerras sertorianas. Se desconoce si la ciudad estaba amurallada en esta época,
aunque es de suponer que si aunque estas no debieron de ser muy impresionantes. De hecho hay un texto de
Salustio que dice que Pompeyo derrotó a Sertorio al pie de las murallas de Valentia. Sin embargo nada se sabe de ellas ni restos han quedado.
Tivo Livio al hablar sobre Valentia la cita como un “oppydum” o ciudad fortificada.
Las guerras sertorianas se inscriben en el marco de la guerra civil entre Sila y Mario por hacerse con el control del
Senado de Roma. Quinto Sertorio (Nursia 122 ac – Osca 72 ac) sobrino de Mario se hizo fuerte en Hispania con
sus legiones. Hay autores que quieren ver en Sertorio el prototipo del primer héroe o caudillo hispano.
Finalizada la guerra civil con la victoria de Sila, este quiso acabar con la resistencia de Sertorio en Hispania, para ello
envió a su general Cneo Pompeyo Magno a derrotar a Sertorio, cosa que hizo. Sertorio moriría en Osca, actual Huesca
asesinado por sus propios compañeros.
Valentia seria destruida por Pompeyo por el apoyo de la ciudad a Sertorio,
se han encontrado restos materiales de la destrucción en las excavaciones de la
Almoyna, así se han datado restos de un fuerte incendio junto a esqueletos que habían sido descuartizados (prisioneros) y
algunos restos de uso militar como escudos y “pilas” (lanzas de uso común en las legiones romanas).
La ciudad permaneció durante cincuenta años despoblada. En tiempos del emperador Augusto la ciudad fue nuevamente poblada
esta vez por gentes venidas del centro de Italia que se sumaron a los pocos habitantes que permanecían en las tierras
entonces despobladas.
Sobre la existencia de una ciudad prerromana llamada Tyris, nada se sabe y se pone en duda su existencia. Su nombre aparece
en un poema del poeta latino Rufo Festo Avieno que la cita en su obra Oda maritima en el siglo IV dc.
La ciudad de Valentia acuñó monedas de bronce, en ellas se ve el primer emblema de la ciudad: un cuerno de la abundancia con frutos
y flores (cornucopia) sobre un haz de rayos.
Los restos materiales de época republicana que se han encontrado proceden en su mayoría de cerámica de filiación itálica
así como ánforas para el transporte de vino y aceite. De esta época en las excavaciones de la Almoyna se han encontrados restos
de edificios como es un hórreo o granero y unas termas datadas a finales del siglo II ac.
El foro romano republicano e imperial se encontraría bajo el suelo de la actual Plaza de la Virgen, la Almoyna (ya excavada), la
Basilica de la Virgen de los Desamparados y parte de la
Catedral de Valencia.
En los años setenta del pasado siglo XX se colocó una
làpida en el suelo de la Plaza de la Virgen con una inscripción escrita en latin.
Bajo el simbolo del
cuerno de la abundancia (el cuerno de Amaltea), un texto escrito por el gran investigador de la Valencia romána, José Esteve Ferriol y que
parafraseando a Tito Livio dice:
ANNO DCXVI AB URBE CONDITA
CXXXVIII ANTECHRISTUM
D. IUNIUS BRUTUS CONSUL IN HISPANIA IS QUI SUB VIRIATHO
MILITAVERANT AGROS ET OPPIDUM
DEDIT QUOD VOCATUM EST VALENTIA
SIC XXI SIC PLURIMA SAECULA
FELICITER SENATUS POPULUS
QUE VALENTINUS XXI SAECULO
EXPLETO
En el año 616 desde la fundación de Roma, el año 138 a C, el cónsul Décimo Junio Bruto, a los que habían luchado en
Hispania en tiempos de Viriato dió campos y una ciudad fortificada que se llamó Valencia. Así (han pasado) 21 siglos, así
(pasen) muchos siglos más felizmente, el senado y el pueblo valenciano (lo hizo), terminado el siglo 21.
Época Imperial romána (Refundación de la ciudad)
Si pocas son las referencias literarias de la época republicana, no le queda a la zaga la denominada época imperial. Sólo los escritores
latinos Pomponio Mela (de origen hispano) y Plinio el Viejo la citan; el primero para decir que es "notissima urbs" o ciudad importante.
La época imperial nace con la llegada al poder en Roma de Octavio Augusto (Roma 63 ac - 14 dc) o simplemente Augusto.
Augusto se proclama emperador en el 27 antes de Cristo (Imperator Caesar Augustus), poniendo orden después de las guerras
civiles habidas a la muerte de Julio Cesar. Es la conocida como época alto imperial.
Sobre el año 20 antes de cristo Valentia volvió a resurgir con la llegada de nuevos colonizadores procedentes de la peninsula
itálica. Seran los conocidos como "valentini veterani" o veteranos (soldados licenciados de las legiones). Frente a ellos los "vetere" o ancianos que
son la población ya residente en la zona y que después del colapso de la ciudad se encontraban dispersos por la zona. Juntos estos dos
estamentos levantarian nuevamente la ciudad sobre las cenizas de la anterior; a este proceso algunos autores lo han llamado
la refundación de la ciudad.
Con la llegada al poder del emperador Augusto vino la tan deseada paz
a tierras hispanas al igual que al resto del imperio (Pax Romana). La ciudad
creció y se desarrolló. Como hemos dicho no hay fuentes escritas que nos describan como era la ciudad en ese periodo, por eso hay que
acudir a los restos arqueológicos para comprender como vivian los pobladores valentinos.
La ciudad seguía articulandose alrededor de las dos calles principales (el cardo y el decumanos) y en el lugar donde se cruzaban ambas
calles se levantaba el foro, situado aproximadamente en el lugar que hoy ocupa la plaza de la Almoyna, la plaza de la Virgen y la Catedral.
Las excavaciones realizadas en la plaza de la Almoyna y las lápidas halladas en el siglo XVII en la zona y que se conservan como sillares
integrantes de la construcción de la
Basilica de la Virgen asi nos lo confirman.
El foro era la zona pública de la ciudad. En él se encontraban los templos (centro religioso), la plaza (centro comercial) y la basilica (centro
administrativo y de justicia); alrededor de este foro y de las calles citadas se levantaban las viviendas de los ciudadanos, formando calles
de cuadriculas perfectas.
Entre los restos arqueológicos hallados en la plaza de la Almoyna principalmente se encuentran la curia, la basilica, las termas (siglo II), un
acueducto e incluso un puerto fluvial que se situaba cerca de las actuales Torres de Serranos ya
que por aquel entonces el río Turia era navegable para pequeñas embarcaciones.
En aquella época los valentinos adoraban a diversos dioses: Isis, Asclepio, Ninfas, Hercules, Jupiter y la diosa Fortuna; el cristianismo
no había germinado todavía en tierras hispanas pero la llegada del Mesías ya se habia producido en Palestina y se empezaba a extender
por Roma y su imperio.
De esta época tenemos una inscripción que nos habla de la puerta Sucronensis, por lo que podemos afirmar que Valentia era una ciudad
amurallada. La puerta Sucronensis hace referencia a la ciudad de Sucro (actual Alzira), ya que esta puerta era la salida natural hacia
esta población.
En la zona del actual Palacio de las Cortes se han encontrado los restos bastante bien conservados de una vivienda romána. De su estudio se
deduce que la forma de vida no se diferenciaba (salvando las distancias) de la Roma Imperial. La casa romana giraba alrededor de un patio
central descubierto (llamado atrio) en cuyo centro un algibe, fuente o alberca permitía recoger el agua de lluvia. Aldrededor de este patio
se encontraban las distintas habitaciones de la casa, tanto de los propietarios como de los esclavos.
Las casas estaban realizadas en piedra, la utilización del ladrillo era escasa, los tejados se cubrian con tejas planas rectangulares, las
paredes de las habitaciones se adornaban con pinturas murales de vivos colores y los suelos solian estar cubiertos por cal,
cerámica triturada, ladrillos
romboidales, ladrillos de canto y en las casas más ricas con mosaicos, cuyo máximo exponente en nuestra ciudad es el conocido como
mosaico de la Medusa, encontrado en unas excavaciones en la actual calle del Reloj Viejo. El mosaico hoy se encuentra depositado en
el Museo de Historia de la Ciudad.
Además las casas se decoraban con pequeñas esculturas de caracter decorátivo y otras más pequeñas que correspondian a los dioses
familiares.
La actividad económica se basaba principalmente en el comercio y en la elaboración de productos artesanales: estatuaria, fabricación
de recipientes metalicos, modelado de esculturas y trabajos artesanos relacionados con la construcción.
A principios del siglo IV, un hecho extraordinario tiene lugar en Valentia, la tortura y muerte de Vicentius, diácono de Valero y que habian
sido traidos a la ciudad desde Caesaraugusta (Zaragoza) para ser juzgados por el consul Daciano por el delito de ser cristianos y no
rendir culto al emperador Diocleciano (284-305). El 22 de enero de 304, Vicentius moriría torturado en las cárceles valentinas y con él nacería
el primer santo de origen hispano:
San Vicente Mártir.
Los godos en Hispania (siglos V - VIII)
La historia de la ciudad de Valentia corre pareja con la historia del Imperio Romano. A la época de espléndor imperial siguió un periodo
paulatino de decadencia que acabaría con la irrupción en la ciudad de Roma de los bárbaros godos de Alarico en el 410.
Para entonces el poder de Roma ya no llegaba a sus ciudades y Valentia se encontraba en un periodo de decadencia e inseguridad,
conocido como periodo Bajo Imperial o Tardo Romano. En el año 476 las tribus bárbaras destronan a Romulo Augustulo, considerado
como el último emperador romano. Es lo que conocemos como la caida del Imperio romano.
A la caida del imperio romano
las tribus bárbaras se expanden por el todo el Imperio romano occidental. En la Hispania romana el control lo ejercen los
visigodos desde su capital en Toulouse, aunque este control no es completo ni mucho menos en toda la peninsula. En el 507 Gesaleico es elegido
rey de los visigodos y establece la capital de su reino en Barcino (Barcelona). Gesaleico lo podemos considerar el primer rey visigodo peninsular, aunque
al igual que sus antecesores nunca tuvo el control completo de la peninsula escapando grandes zonas a su control, por lo que el concepto de
rey de Hispania puede ser bastante discutible, pero por lo menos nominalmente es el primer rey que establece su capital en territorio
peninsular.
Pocas noticias son las que se tienen del periodo godo hispano. La mayoría de las veces son los restos arqueológicos encontrados (enterramientos y
cerámica) o noticias referentes a la nueva religión que años atras se habia hecho oficial en el imperio, la religión cristiana. En este periodo
ocurre un hecho sorprendente, ante el vacio de poder de los autoridades civiles romanas, el espacio lo ocupa una nueva clase dirigente, la religiosa.
Los obispos principalmente serán los encargados de velar no sólo por la ortodoxia religiosa, sino que asumiran un poder temporal que marcará el
devenir de los siglos futuros.
Es de suponer que desde que comenzó la decadencia del imperio romano, el control sobre las provincias desaparece, Hispania y Valentia en
particular entraría en un estado de apatía y pobreza generalizado. Las familias adineradas huyen al campo y la gente humilde se convierte
en más humilde. La llegada de los godos no supone un cambio cualitativo en la vida hispana y en el quehacer diario de la población hispano-romana.
La nueva nobleza goda es escasa en numero en comparación con los hispanos-romanos. De todas maneras el control de la peninsula no es efectivo, en
Galicia los suevos controlan su territorio y durante años los bizantinos del imperio romano oriental constrolan la zona sur-este peninsular. Valentia
parece que no llega a ser ocupada por los bizantinos de Belisario.
En cuanto a Valentia se refiere, la época goda es parca en noticias. El rey godo Leovigildo (572-576) destierra a su hijo Hermenegildo que se
habia hecho católico (los godos eran arrianos) a Valentia, por lo que podemos entender que en ese periodo la ciudad de Valentia estaba firmemente
controlada por los godos arrianos que ejercian su control desde su capital Toledo.
En las excavaciones realizadas en
La Almoyna se ha podido encontrar el ábside de lo que se considera la Catedral visigoda valentina cosntruida
a finales del siglo VI o principios del VII. La ciudad
tenia obispo propio y asi consta en algunas actas y concilios donde los obispos firman como titulares de la diocesis de Valentia, dependiente
de Toledo. El obispo más conocido de este momento es Justiniano cuya firma aparece en un sinodo del año 546 (siglo VI). Junto a la Catedral visigoda
se ha encontrado un mausoleo, tal vez del propio Justiniano, que formaba conjunto con ella y que se considera estaba construida sobre el lugar
del martirio de San Vicente Mártir, es la conocida en la actualidad como
Cripta de San Vicente.
Otro hecho remarcable del que nos habla la arqueológia es la existencia ya en este época del complejo monástico de
San Vicente de la Roqueta. La
tradición nos cuenta que en este monasterio estuvo sepultado
San Vicente Mártir. Es importante este hecho porque ello nos proporciona la certeza, de que podemos
encontrarnos con el conjunto religioso más antiguo de la ciudad. La libertad de culto cristiano en el imperio romano se establece con Contastino en
el año 306 por lo que no será como minimo hasta esta fecha cuando se construya el complejo de La Roqueta para que pueda albergar los
restos del santo mártir.
Otro apunte arqueológico a tener en cuenta es la excavación durante estos últimos años de una casa rural perteneciente a algún miembro
de la nobleza goda. Es interesante porque en lineas generales los godos sólo nos han dejado construcciones de tipo religioso y los edificios
de uso civil e incluso palatino es bastante escaso. La casa situada en el Plá de Nadal en la localidad de Ribarroja está fechada en el siglo VII, un
periodo en el que se considera que la peninsula ya estaba bajo control godo en su totalidad.
Época musulmana (siglos VIII - XIII)
En el 711 los godos del rey Rodrigo (Roderico) son vencidos en el rio Guadalete de forma indiscutible, dejando la peninsula completamente libre
ante el avance de los musulmanes. Podemos decir que a día de hoy se desconoce el lugar donde tuvo lugar la batalla pues aunque se cita el
rio Guadalete este no es el que nosotros conocemos en la actualidad. También es interesante aunque sólo sea a titulo de anécdota que el cadaver
del rey Rodrigo nunca se encontró y hay leyendas que dicen que escapó a Portugal y allí murió años despues.
Por lo que respecta a la ciudad de Valencia, se sabe que en el año 714 los musulmanes de Tarik ya ocupaban la ciudad.
Su gobernador godo Agrescio había
pactado con los musulmanes la entrega de la ciudad a cambio de condiciones de paz ventajosas, cosa normal en la época y bastante frecuente.
El pacto entre ambos contendientes fue respetado y en Valencia se quedó practicamente la totalidad de la población hispano-romana que formaba
el núcleo principal de la población. La clase dirigente goda fue sustituida por la musulmana y estos godos desaparecieron como un azucarillo o
sencillamente se integraron con el mundo musulman.
Una caracteristica muy importante a saber es que la población autoctona hispano-romana bien pronto se fusionó con los musulmanes que en
número reducido habitaban la zona y además no traian mujeres consigo, por lo que los matrimonios mixtos se convirtió en algo frecuente y es de
suponer que en poco espacio de tiempo sólo debió quedar un pequeño grupo de mozarabes o cristianos en una ciudad completamente
musulmana.
Durante el periodo musulman Valencia recibe dos denominaciones, parece ser que la ciudad era llamada Medina al-Turab (ciudad de la arena),
mientras que el termino Balansiya hacía referencia al territorio que ocupaba la Taifa musulmana (Taifa de Balansiya). Al final
prevaleció la denominación de Balansiya para referirse también a la ciudad.
Desde el siglo VIII hasta el XI la ciudad de Balansiya, pasa sin pena ni gloria por la historia peninsular. El territorio se islamiza,
las costumbres cambian, son levantadas mezquitas y la riqueza de la huerta de Valencia va en aumento, pero sin que ello implique una notoriedad
particular en la historia española. De este periodo un tanto falto de noticias, destaca el hecho que entre el año 778 y 779 el emir de Córdoba
Abderraman I tuvo que venir a Balansiya a sofocar una rebelión. Por estas fechas un ejercito sirio abasi
contrario a la dinastia omeya que gobernaba en Córdoba, entra en la peninsula y se hace fuerte en la zona levantina,
Abderraman I intervine militarmente y derroca al ejercito sirio. Se dice incluso que la ciudad quedó desierta. Se especula con la
posibilidad que en estas fechas fuera escondido o trasladado el cuerpo de San Vicente Mártir que se encontraba sepultado en el
Monasterio de San Vicente de la Roqueta.
Un hijo del Emir de Córdoba Abd-al Rahman I, Abd Al-lah al Balansí gobernador de la ciudad, construiría una munya o casa de recreo a la
que llamó Ruzafa, en recuerdo de otra casa de campo que habia disfrutado en su Córdoba natal siendo niño. La munya se situaba en el actual
barrio de Ruzafa, pero sin que se haya podido determinar el lugar exacto. Se cree que esta debía estar situada aproximadamente entre el
actual mercado de Ruzafa y la
Iglesia de San Valero y San Vicente Mártir.
Al Andalus o la España musulmana era regida desde su capital Córdoba, primero por emires independientes de Damasco, dinastia fundada por
Abderraman I y posteriormente por un Califa de nombre Abderraman III. Su sucesor fue un califa titere en manos de su general en jefe, un
personaje temido en todo el mundo cristiano y que llevaba el sobrenombre de Almanzor, que para mas señas habia nacido en la peninsula.
A la muerte de este personaje en el 1002 el poderoso y unitario Califato de
Córdoba se deshace y nacen los reinos de Taifas, uno de ellos el de Balansiya será de los más influyentes e importantes del mundo musulman.
Entre el 1016 y el 1017, ya con el Califato desmembrado,
Balansiya está gobernada por dos eunucos puestos en el poder años atras por Almanzor y hombres de su confianza.
Son Mubarak y Mudaffar que gobiernan la ciudad de una forma despótica, por lo que a la muerte del primero de ellos de forma accidental
(se dice que cayó del caballo al pasar por el puente de acceso a la ciudad y del golpe se mató), el pueblo se
subleva y asesinan a Mudaffar. Se hace con el poder en el 1019 el señor de Tortosa Labib que por azares del destino tendrá que gobernar con el
rey de Denia Abu i Yaysh Muyahid. Disensiones entre ambos llevan a Labib a volverse a Tortosa y dejar el poder en manos de Muyahid que como es de
esperar ejercerá el poder de forma tiránica.
En el año 1021 la suerte de Balansiya cambia, para entonces la poderosa facción de los amiris (partidarios del difunto Almanzor) aupan al poder a
uno de sus nietos Abd al Aziz ben Abd ar Rahman al Nasir ben Abí Amir, conocido simplemente como Abd al Aziz. Con tan sólo 15 años se
convierte en el considerado como primer rey de la Taifa musulmana de Balansiya. Su largo periodo de reinado de más de 40 años llevará a la
ciudad a uno de los momentos más gloriosos de su historia. Abd al Aziz nació en el 1007 y moriria en el 1060.
Uno de los mayores logros de este rey es la construcción de un nuevo
recinto amurallado que amplia considerablemente el existente hasta ese momento,
englobando los nuevos arrabales formados fuera de la ciudad. La construcción de esta nueva muralla es uno de los hitos fundametales
de la historia de Balansiya, ya que la configuración de la ciudad musulmana permanecerá inalterable hasta prácticamente el siglo XIV en que
es construido un nuevo recinto amurallado. Esta será la ciudad que vean los ojos del Cid y sus huestes y esta es la ciudad que conquistará
el rey Jaime I en 1238.
A la muerte de Abd al Aziz le sucede Abd al-Malid y a este Abu Bakr que fallecería en 1085. Le sucede en el poder Al-Qadir rey de Toledo. Por esta
época la taifa de Toledo toma el control de la taifa valenciana, ello traería consigo las constantes injerencias de otros reinos peninsulares. Al Qadir
rey de Toledo pero tributario de Castilla y de su rey Alfonso VI ejerce nominalmente el poder, pero en la practica es el rey castellano quien
hace y deschace en la sombra. Por esta época surge también la figura de
Rodrigo Diaz de Vivar (el Cid) quien unas veces en nombre del rey castellano, otras
veces en nombre del rey musulman de Zaragoza y la mayoria de las veces por cuenta propia cobra parias (impuestos) tanto al rey valenciano como de otras
taifas vecinas (Denia, Albarracin, Alpuente etc). Al final El Cid conquistará la ciudad de Valencia en el año 1094 y se mantendrá bajo dominio
cristiano hasta el 1102 en que su esposa Jimena tiene que retirarse de la ciudad. Recordar que el Cid habia fallecido en 1099.
En el 1086 los almoravides (tribus norteafricanas integristas) entran en la peninsula para ayudar los reinos musulmanes del sur de la
peninsula que sufren la presión cristiana procedente del norte. Esto traerá consecuencias en Balansiya. A la ya inestable situación por las
injerencias castellanas, zaragozanas y cidianas hay que sumar la injerencia almoravide. Los habitantes de Balansiya veran en ellos unos
salvadores que les libre de tantos tiranos. El rey Al-Qadir es asesinado por el cadí Ibh Yayfaf, que se proclama gobernador en nombre de los
almoravides que procedentes del sur se acercan a Balansiya. Al-Qadir protegido del Cid Campeador monta en cólera y esto provocará el duro asedio
de la ciudad de Valencia por parte del Cid que llevará a la toma de la ciudad. Los almoravides no logran llegar a tiempo y cuando lo hacen son
derrotados por el Cid en la conocida como batalla de Cuarte (1094). El destino de la Balansiya musulmana está decidido.
No será hasta la muerte del Cid cuando los almoravides logren liberar la ciudad de Balansiya en el 1102, obligando a la esposa del Cid y a los castellanos
que ocupan la ciudad a retirarse a Burgos. Antes de partir incendian la ciudad y la mezquita mayor como por otra parte era cosa habitual en la
época. La ciudad será gobernada hasta 1145 por gobernadores almoravides controlados desde Marraquesh. Se abre un corto periodo de paz aunque no
exenta de injerencias politicas entre los propios musulmanes y las distintas facciones internas.
En el 1172 las tribus del Sahara almohades entran en la peninsula teoricamente con el fin de resturar la ortodoxia musulmana que se había
relajado en exceso, incluso entre los almoravides. El control pasa de manos almoravides a manos almohades, en este periodo destacar la figura
de Zayd Abu Zayd, considerado como el último rey almohade de la Valencia musulmana.
Zayd Abu Zayd habia nacido en Baeza en torno al 1195 y falleció sobre el
1268. En 1225 se hace tributario del rey aragonés Jaime I y lucha junto con este para ensanchar su patrimonio personal a costa de sus enemigos
politicos. Con la firma en 1229 de un nuevo pacto este será derrocado Zayyan ibn Mardanish (Onda ? - Tunez 1270)
que se proclama rey de Valencia. Abu Zayd pide ayuda al rey de Aragón Jaime I el Conquistador para recuperar el territorio, el rey aragonés comienza la
conquista de Shark Andalus (el oriente peninsular), en 1238 tras cinco de meses de asedio Ibn Zayyan rinde la ciudad de Valencia a Jaime I el
Conquistador, Valencia ya nunca más volvera a manos musulmanas. Otra historia, otra cultura, otra religión, otra manera de entender la vida
entra en juego en la historia de España, con Jaime I se creará el Reino de Valencia sustituto de ese antiguo reino de taifas conocido como Balansiya.
Zayd Abu Zayd se convertirá al cristianismo en 1236, tomará el nombre de Vicente Bellvis casandose incluso con una dama noble cristiana. Sus restos
junto con los de sus hijos se encontraban según la tradición en el
Convento de San Francisco de nuestra ciudad. Con la demolición del convento sus
restos pasaron al
Monasterio de la Puridad donde reposan en la actualidad.
La guerra del francés
Dando un doble salto mortal en el tiempo nos adelantamos cinco siglos y nos situamos en el siglo XIX en el inicio de la Guerra de la Independencia
(1808-1814).
El 2 de mayo de 1808 tuvo lugar el levantamiento de los madrileños contra los franceses que habían invadido la península.
Desde esa fecha los valencianos se encontraban inquietos porque se recibían noticias de la capital pero no estaban confirmadas y el cúmulo de
rumores iba en aumento. Por fin el 23 de mayo en la plaza de les Panses, lugar de llegada del correo de Madrid llegó la noticia, el 2 de mayo
los madrileños se habían levantado contra el invasor. Inmediatamente un palleter llamado
Vicente Domenech levantó el grito de independencia y la ciudad se preparó a la defensa de la ciudad.
El 5 de junio tuvo lugar uno de los sucesos más luctuosos en la historia de la ciudad y fue el asesinato por parte de hordas incontroladas de cerca
de 400 franceses que residían en la ciudad, ajenas totalmente a los sucesos que se desarrollaban en el resto de España.
El 28 de junio de 1808 los franceses del Mariscal Moncey se presentaron ante la
Puerta de Quart. La artillería batió durante todo un día la ciudad pero
esta no sucumbió y sus maltrechas murallas aguantaron el empuje francés. Estos que habían llegado pensando que la ciudad se entregaría sin lucha se
retiraron al día siguiente hacia Álmansa ya que no disponían ni de artilleria ni de hombres suficientes para sitiar la ciudad. Las señales de artillería que
tiene las Torres de Quart corresponden a este momento de la guerra.
El 5 de marzo de 1810 sería el conde Louis Gabriel Suchet (entonces todavía no era mariscal) quien se presentó con tropas frente a la ciudad de
Valencia. Este situó su cuartel general en el Puig pero sus tropas se pertrecharon al otro lado del río, en el Llano de Zaidia y en el camino de Morverdre
aproximadamente.
El entonces capital general José Caro y el general Blake no quisieron capitular, y la ciudad sufrió el asedio durante cinco días. Por cuestiones de
estrategia las tropas francesas se retiraron sin tomar la ciudad, hacia Aragón y Cataluña. El segundo sitio a la ciudad había vuelto a ser favorable
para los españoles.
El mariscal
Louis Gabriel Suchet (1770-1826) empezó su campaña por el norte de Aragón y dirigiéndose hacia el sur llegó al Reino de Valencia y a
su capital el 26 de diciembre de 1811 en que
la ciudad es rodeada completamente. El 9 de enero de 1812 la ciudad capitula y los franceses entran ese mismo día en la ciudad. El general Joaquín
Blake Joyes (Vélez Málaga 1759 - Valladolid 1827) que defiende la ciudad es hecho prisionero. Suchet es nombrado duque de la Albufera
y se instala en el
Palacio de Cervelló de nuestra ciudad.
En este punto hay que anotar que hasta este momento la ciudad de Valencia no estuvo nunca ocupada por los franceses, al contrario de lo que pasaba
en el centro y sur de la península donde los franceses se habían adueñado de las capitales y poblaciones más importantes.
También hay que hacer notar que la zona del levante
peninsular por ordenes directas de Napoleón quedo bajo la jurisdicción de Suchet, ninguneando a su propio hermano José I cuya autoridad sobre Valencia
en particular era prácticamente nula.
El 31 de agosto de 1812 el rey intruso José I visita la ciudad de Valencia a instancias de las autoridades municipales. El rey entra en la ciudad
por la puerta de San Vicente (en la actual plaza de San Agustín) y queda alojado en el
Palacio de Parcent. A finales del mes de octubre el rey regresa
a Madrid y al poco tiempo tiene que salir de la capital de España ante el avance de las tropas anglo-luso-españolas.
La guerra para entonces se volvía en contra de los franceses.
El mariscal Scuhet salió de la ciudad el 5 de julio de 1813 en dirección a Barcelona, la ciudad volvía a estar libre de la opresión francesa.
La ocupación había durado aproximadamente año y medio. Fernando VII volvería a ser rey de España. Este, en agradecimiento por los dos sitios que tuvieron
que soportar concedió a los valencianos el uso de las ramas de laurel bajo el escudo de la ciudad.
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